Capítulo 306: ¡Necesitamos hablar!
Mientras todo aquello sucedía en la heladería, Marina, Sebastián y Ofelia pasaban una amena tarde en el jardín. El hombre no paraba de elogiar aquel delicioso mole de olla que tan a mano Ofelia había preparado, ya que se le había antojado a Marina algo que le recordara a su pueblo.
—Cariño, un día de estos debes llevarme a tu pueblo, necesito conocerlo. Si estas delicias se preparan ahí, necesito conocerlo.
—Sebastián, no me digas que no conocías este platillo, ¡por Dios! —dijo Marina, sonriente, viendo cómo el hombre disfrutaba de esa deliciosa comid.
—¡Lo he probado, cariño! Lo he probado, pero no tan delicioso como este. Ofelia, si no estuvieras casada con ese viejo que tienes, te propondría matrimonio.
—¡No diga cosas, señor! Yo soy como mínimo unos 20 años más grande que usted.
—¡Qué va! ¡Años más, años menos! Mientras cocines delicioso, la edad que me va a importar...
—He llegado a la conclusión de que lo que en realidad buscabas era una esposa, no una asistente.
—¡Tengo a las dos!
—Al precio de una...
—¡Tienes razón! Debería aumentarte el salario y así le das más dinero a Ofelia.
—¡Oigan, par de maleducados! ¿Cómo que tiene a las dos? —dijo Ofelia, entendiendo las palabras de Sebastian.
—¡Perdón, Ofelia! Pero es lo que pienso, aquí mi mujercita me ayuda con los temas de la oficina y tú, mi jocosa y hermosa mujer, me ayudas con mis temas de la panza.
—¡Es usted un igualado!
—Tal vez un poco, pero no puede negar que agradece mi encanto.
—No voy a negar que me agrada verle por aquí, me agrada que, como parte de las prestaciones, nos rente esta hermosa casa, pero no se pase de igualado, que bien podría ser su madre.
—Afortunadamente no lo es, porque si lo fuera, créame, no sería un pan de Dios como lo es.
—¿Por qué dice eso?
—Según se dice, los hijos heredamos el carácter de la madre; ya sabrá de dónde he sacado mi carácter.
—¿Su madre es de carácter fuerte? —preguntó Ofelia, sorprendida.
—Doña Eusebia es de carácter fuerte y lo que le sigue; de no ser así, no sé cómo le habría llevado el paso a mi padre.
—Usted se casó con una mujer de carácter fuerte, por lo que nos ha contado.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Mujer Que Nunca Fui (de Alut)