Entrar Via

La Mujer Que Nunca Fui (de Alut) romance Capítulo 68

Dante Montemayor salió de la ducha con toalla en la cintura, al hacerlo, de lo primero que se percató fue que Florencia no estaba ahí. Un tanto intrigado, recorrió la habitación con la mirada, vio desperdigada por el suelo la ropa que le había arrancado a su mujer, tras aquello, caminó hacia el vestidor, pero nada, de ella nada.

Por un momento dudó, en su cabeza le llegó la idea de que ella podía haber escapado, pero casi de inmediato descartó la idea. Luego de secar su cuerpo y ponerse algo de ropa, decidió salir a buscarla al ver que no regresaba a su alcoba.

En su cabeza seguro estaba que ella debía haber ido a llorarle a Mercedes, el hombre no se engañaba, esta vez se le había pasado la mano. Sabía que no había sido culpa de ella, pero la vergüenza ante su indiscreción, solo lo había hecho reaccionar así.

Tras buscarla en la cocina y no encontrarla, decidió no estar al gato y al ratón, por lo que con un fuerte grito llamó a Mercedes.

—¡MERCEDES! ¿DÓNDE CARAJOS ESTÁN?

Mercedes estaba con el ojo abierto en su habitación, la mujer no paraba de temblar y dar vueltas en la cama, sabía que lo que vendría ahora sería serio, muy serio. Con o sin temor, sin más remedio se levantó y fue a atender el llamado del señor.

—Se… Señor, ¿qué…? ¿Qué sucede? —preguntó la mujer tratando de parecer desconcertada.

—Dile a mi mujer que deje ya de jugar y que venga aquí ahora mismo. —dijo el hombre asomándose hacia atrás de ella.

—Se… Señor, ¿qué cosas dice? La señora no está conmigo…

El hombre frunció el ceño y la apartó de un solo jalón, él no podía creer lo que esta mujer estaba diciendo.

—¿Dónde está? —dijo caminando hacia la habitación de Mercedes.

—No, no sé de qué me está hablando, señor… —respondió nerviosa.

—¿CÓMO QUE NO SABES DE QUÉ HABLO? ¿DÓNDE ESTÁ? ¿DÓNDE CARAJOS ESTÁ MI MUJER? —gritó molesto.

—Se… Señor, ¿de qué habla? ¿Dónde está la señora? Nosotros solo vimos cómo la trajo y, a jalones, la subió a su habitación. Después de ahí, usted mismo nos ha dicho que no nos metamos, eso hicimos… Todas las muchachas están en sus habitaciones, nadie ha visto a la señora.

—¡MIENTES! —¿DÓNDE ESTÁ? —gritó el hombre, pero casi de inmediato reguló su voz al entrar a la habitación de la mujer. —Despiértame a toda la maldita servidumbre, voy a recorrer cada habitación, ella debe estar aquí y te juro que la voy a encontrar.

—Señor… Pe… Pero…

—¡HAZLO, AHORA! —gritó el hombre con furia.

Mercedes supo que no podía negarse y rápidamente caminó por el pasillo tocando la puerta de cada una de las chicas que en esa zona dormían.

—¡Muchachas! ¡Muchachas! ¡Por favor! ¡Despierten y salgan de sus habitaciones! —dijo la mujer fingiendo angustia.

Dante Montemayor comenzó a revisar, una por una, las habitaciones y nada, no había rastro de Florencia.

—¡Emilio! ¿Dónde carajos está mi mujer? —exigió Dante al hacer una llamada a su jefe de seguridad en la casa.

—Señor, ella regresó con usted a casa por la tarde, no la hemos visto desde entonces.

—¡Búscame los videos de vigilancia!

—¡Sí, señor!

Tras varios minutos y varios gritos por toda la mansión, Emilio llevó el último video, en donde se puede ver cómo Florencia salía a toda prisa de la mansión. Dante Montemayor, no tenía que ser muy listo para saber que, por primera vez, su mujer lo había retado y, además, no necesitaba ser muy listo para saber a dónde comenzar a buscar.

Ese hombre sabía que Florencia no buscaría ayuda en alguno de sus dos hermanos, pues ellos estaban muy bien posicionados con la ayuda que él les daba, por lo que, bien sabían que no debían meterse en caso de que ella los contactara.

Por otro lado, sabía perfectamente bien que el único lugar donde Florencia podría pedir ayuda sería con Marina, sin pensarlo dos veces, tomó las llaves de su auto y salió de la mansión para ir en su búsqueda.

Capítulo 68: Fuerza 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Mujer Que Nunca Fui (de Alut)