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La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 112

—Esto... —El rostro de Jimena reflejó cierta duda.

—¿Algún problema? —Benjamín arqueó levemente una ceja—. Magdalena es solo la hija adoptiva de la familia León y aún así recibirá acciones del grupo. ¿Por qué Jose no? ¿Acaso es cierto lo que ella dice y ustedes tienen a su preferida?

Al escuchar ese reclamo por parte de su yerno, los señores León se sintieron avergonzados.

Andrés le lanzó una mirada sombría y respondió:

—Sacar tantas acciones de golpe no será fácil de justificar ante la junta directiva.

—Eso tiene fácil arreglo —dijo Benjamín con tono casual—. Para poner a prueba sus habilidades, pueden abrirles una empresa a cada una para que ganen experiencia. Así nadie tendrá motivos para quejarse.

Daba igual si Josefina o Magdalena sabían administrar un negocio, siempre podían contratar a un director ejecutivo que se encargara.

Andrés se quedó callado por completo.

Jimena miró a Benjamín con una expresión indescifrable y luego comentó:

—La verdad, es una buena alternativa.

Andrés lo pensó unos segundos y asintió.

—De acuerdo. —Miró a su secretario—. ¿Tomaste nota de todo?

—Sí, señor, ya lo tengo —asintió el secretario.

—Entonces encárgate de eso —ordenó Andrés.

El hombre se dio la vuelta y salió del lugar.

Magdalena se quedó a un lado, muerta de coraje.

No solo le habían reducido el cinco por ciento inicial a un tres, ¡sino que ahora Josefina también tendría acciones del Grupo León, y en mayor cantidad que ella!

¿Qué demonios pretendía Benjamín?

¿Acaso no quería pagarle el favor que le debía?

Ocultando su molestia, Magdalena lo miró y le dijo:

—Benjamín, no pensé que protegieras tanto a Jose. Incluso sabiendo que mintió, no cambiaste de opinión. Lástima que ella te entendió mal, ¿qué vas a hacer ahora?

Benjamín le dedicó una mirada fría y le contestó:

—De mis problemas con ella me encargo yo, ustedes no se metan.

Hizo una pausa y añadió:

—Vamos, Magdalena, te llevo a tu trabajo. Aquí ya hay una enfermera cuidándolos.

***

En el coche.

Magdalena sacó su celular y, a escondidas, tomó una foto enfocando el volante.

En la imagen se veía claramente la mano del conductor y el logo del vehículo.

Conociendo a Josefina, estaba segura de que reconocería de inmediato que era Benjamín quien la llevaba.

Magdalena subió la foto a Instagram con la privacidad configurada para que solo Josefina pudiera verla, y enseguida guardó el aparato.

En ese instante, la voz de Benjamín rompió el silencio:

—Magdalena, traspasa la custodia de Alberto. Manda al niño a la mansión de mi familia.

Magdalena volteó a verlo incrédula.

—¡¿Qué estás diciendo?!

¿Acaso estaba entendiendo bien?

¡¿Quería quitarle a Alberto?!

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