—Él quería entrar a la fuerza, pero se lo impedí. Le cerré la puerta en la cara y le puse seguro, y eso fue lo que desató su furia. Por supuesto, no lo hice para proteger a la familia Quintero de las represalias de la familia Silva. Lo hice simplemente porque soy la asistente de Sabrina y no podía permitir que le hicieran daño.
El rostro de Eugenio cambió de color varias veces. Seguramente acababa de asimilar que, si Simón hubiera logrado abusar de Sabrina la noche anterior...
¡La familia Silva los habría hundido en la miseria!
—¡Deja de decir estupideces! —bramó él.
Aunque por dentro estaba aterrorizado por lo que pudo haber pasado, Eugenio jamás permitiría mostrarse vulnerable ante ella.
—¡Si te atreves a seguir inventando mentiras, te aseguro que te arrepentirás!
—No le mencioné este detalle a la policía.
—Tú...
—Aún conservo un poco de aprecio por el pasado. Al menos, la señora Quintero fue buena conmigo en su momento.
Eugenio apretó los labios. Sintió un profundo alivio al saber que Martina no había involucrado a la familia Silva en su declaración, pero también comprendió que no podía empujarla al límite. No podía arriesgarse a que abriera la boca.
Se quedó pensativo por un momento, abrió su maletín y sacó un grueso fajo de billetes.
—Lo único que tienes que hacer es decirle a la policía que lo de anoche fue un malentendido. Diles que Simón nunca intentó propasarse y que no sufriste ningún daño. Haz que lo liberen. —Deslizó el fajo de dinero hacia Martina—. Y todo esto será tuyo.
Martina empujó el dinero de vuelta sin dudarlo.
—Ya he sido bastante considerada al no involucrar a Sabrina en esto. Pero él me lastimó, y pienso llevar esto hasta las últimas consecuencias.
Eugenio la fulminó con la mirada.
—Dejar las cosas por la paz te conviene más.
—Me considera usted demasiado tolerante, señor Quintero. Y demasiado cobarde.
—¿De verdad no piensas dejar en paz a Simón?

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...