—Un guion que logre captar la atención del director Andrade debe ser una verdadera joya, y formar parte de uno de sus proyectos es el sueño de cualquier actor de la industria.
Thiago se reclinó un poco en su silla, dejando a la vista a Nadia, que estaba sentada junto a él.
—Me preguntaba si nuestra Nadi tendría el honor de participar.
Ahora todo tenía sentido para el director Andrade.
—El problema es que ni siquiera hemos comenzado la etapa de preproducción. Será un proceso bastante largo, y sé que la agenda de una estrella del nivel de Nadia es sumamente cotizada, así que...
—Con tal de actuar en una de sus producciones, no me importa cuánto tiempo tenga que esperar —se apresuró a intervenir Nadia.
El director le dedicó una sonrisa cordial.
—De hecho, he visto su trabajo. Para ser una actriz de su generación, tiene un desempeño bastante sólido.
Esas palabras le dieron mucha confianza a Thiago.
—Mi empresa también está más que dispuesta a invertir en este proyecto.
El director hizo un gesto con la mano, restándole importancia.
—De la inversión no tengo que preocuparme. Ya contamos con un productor que se encarga de eso.
—En ese caso, luego me pondré en contacto con su productor para charlar.
El director lo meditó un segundo.
—Apenas he leído el guion por encima y aún no lo he analizado a fondo. Si encuentro un personaje que encaje con su perfil, me pondré en contacto con ustedes. ¿Les parece bien?
Que el director dijera eso ya significaba que había grandes probabilidades.
Con el estatus y el poder que Thiago tenía en la industria, el hecho de que él mismo acompañara a Nadia a pedir el papel, y encima ofreciera financiamiento, aseguraba que la grabación, la distribución y la campaña publicitaria del estreno serían un rotundo éxito sin mayor esfuerzo.
—Por cierto, ¿ya han seleccionado a otros miembros del elenco? —preguntó Nadia de repente.
El director no ocultó la información.
—El papel secundario femenino ya lo tiene Manuela.
—Basta, no digas nada más.
—Si no la saca del proyecto, entonces yo no participaré.
Dijo aquello elevando la voz a propósito para que el director Andrade la escuchara bien y lo obligara a elegir entre ella y Manuela. Estaba plenamente convencida de que el director la escogería a ella. Su popularidad era inmensa y tenía un ejército de fanáticos leales. Su sola presencia en el elenco garantizaría toda la atención mediática sin tener que gastar millones en publicidad. Y, por si fuera poco, contaba con el respaldo incondicional de Thiago.
—El director sabe lo que le conviene —agregó Nadia, mirándolo fijamente.
El director Andrade negó con la cabeza y soltó una risa amarga.
—Lamentablemente, ya soy un hombre viejo y la verdad es que, a veces, sí me confundo.
Al escuchar eso, Nadia se quedó muda y Thiago soltó un largo suspiro.
—No hay forma alguna de que despida a Manuela —sentenció el director.
—Pero director, usted mismo dijo que ella solo tiene un papel secundario. Es un personaje menor, cualquier actriz podría interpretarlo...
—Por supuesto que no es lo mismo. En mis proyectos, tanto los protagonistas como los actores de reparto son igual de importantes. El papel de Manuela es perfecto para ella, ¡se podría decir que fue escrito a su medida! Y además... —el director clavó su mirada en Thiago—. Parece que la red de información del señor Flores no es tan precisa como aparenta. ¡Me sorprende que no sepa que Manuela es la productora principal de este proyecto!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...