Siendo Renata la guionista, las pruebas de audición no solían ser de su competencia; sin embargo, el director Andrade insistió en que estuviera presente para que lo ayudara a escoger a los actores que mejor representaran a los personajes tal y como los había imaginado en su cabeza.
Había llegado en compañía de Manuela. Apenas salieron del elevador, sus ojos se cruzaron de inmediato con los de Nadia.
Intercambió una rápida mirada con Manuela; a ambas les quedó bastante claro que la presencia de Nadia no había sido solicitada.
—Eh, el día de hoy solo tenemos audiciones programadas para personajes secundarios con poco tiempo en pantalla. ¿Acaso Nadi está interesada en un papel de reparto? —le preguntó Manuela a Thiago, quien seguía parado al lado de Nadia.
Antes de que él pudiera siquiera abrir la boca, Nadia se apresuró a contestar.
—Por supuesto que no. Vine a audicionar para el papel protagónico.
Manuela frunció el ceño en señal de desconcierto.
—¿Acaso alguna vez te enviamos una invitación?
—Les aseguro que los convenceré con mis habilidades de actuación.
—El problema es que ya hemos seleccionado a nuestra protagonista. Hizo una audición impecable y la charla con ella fue bastante fructífera.
—Estoy cien por ciento segura de que soy mucho más adecuada que la persona a la que escogieron.
Manuela giró la cabeza para consultar a Renata.
—¿Tú qué opinas al respecto?
Renata fijó su vista en Nadia y notó que ella también la estaba observando. Su mirada seguía cargada de la misma altivez y desprecio de siempre.
—Puesto que está tan rebosante de confianza, creo que no perdemos nada con permitirle que haga la audición.
Nadia entrecerró los ojos. Por un instante, la incredulidad la invadió; jamás se hubiera imaginado que Renata terminaría dándole luz verde para intentarlo.
—¡Si su actitud no mejora de inmediato, cancelaremos las grabaciones y ustedes tendrán que hacerse cargo de las pérdidas millonarias!
Apenas había logrado calmar a Nadia para que trabajara de manera profesional cuando, de repente, estalló el escándalo en internet sobre su audición a espaldas del director Andrade y su vil intento de robarle el papel protagónico a Hanna Estrada.
Las redes sociales explotaron al instante.
Debido a su historial de acoso laboral hacia su propia asistente, la opinión pública ya tenía una pésima imagen de ella. Así que en esta ocasión, todos los dedos la señalaron de forma unánime; sobre todo porque Hanna y ella habían participado en un programa de variedades y siempre habían fingido tener una gran amistad.
Thiago ordenó al equipo de relaciones públicas que compraran espacios publicitarios para limpiar los motores de búsqueda y así evitar que Nadia se enterara del problema, pero lo que nadie se imaginaba era que la propia Hanna haría una declaración.
—Quiero expresar mi más profunda gratitud a la guionista, Renata, por haber creado un guion tan extraordinario. Quedé fascinada con el personaje que tuve la oportunidad de interpretar en la audición. En estos últimos días me he dedicado de lleno a estudiar mi papel para hacerlo lo mejor posible y así no defraudar ni al director ni a la guionista, quienes han depositado tanta confianza en mí. Respecto a lo demás, prefiero no dar declaraciones.
Su declaración no mencionaba a Nadia en ningún momento, pero el impacto fue explosivo debido a un simple detalle: Hanna había revelado el nombre de la guionista, Renata. ¿Y quién era Renata? ¡Precisamente la misma asistente a la que Nadia había humillado y acosado!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...