Floriana terminó sus escenas a las tres de la madrugada y ya podía regresar al hotel a descansar, pero hizo tiempo a propósito hasta las cinco. Cuando el sueño ya era insoportable, se dirigió al hotel.
Al pensar en lo que había pasado esa noche, sentía un nudo en el estómago.
Ella y Víctor no deberían tener esa clase de relación. Nunca pensó en llevar las cosas por ese camino, pero... simplemente sucedió.
Esperaba que él ya estuviera dormido, esperaba que volver al hotel no fuera meterse en la boca del lobo. Murmuró para sí misma todo el camino, pero al llegar a la habitación, descubrió que no había nadie.
Víctor ya se había ido.
La siguiente quincena de filmación transcurrió sin problemas y Víctor no volvió a contactarla.
Aprovechando que al día siguiente no tenía escenas, Floriana regresó a la ciudad por la noche para reunirse con su hija.
Recogió a Carlota de casa de Isabella Quintero. Madre e hija cenaron juntas y luego se acostaron bajo las mismas cobijas para platicar.
Carlota le contó a Floriana todas las cosas divertidas que habían pasado en la escuela y en la casa. Floriana también le contó anécdotas del set. Estuvieron platicando hasta pasadas las diez.
Justo cuando Floriana iba a arrullar a Carlota para que durmiera, la niña recordó algo de repente.
—Últimamente, a la hora de la salida, hay una abuela que siempre está esperando en la puerta de la escuela. Cuando le preguntan, dice que viene a recoger a su nieta, pero nunca he visto que recoja a nadie. Una vez que el papá de Samuel llegó tarde, esa abuela se me acercó y me preguntó si extrañaba a mi papá, si me gustaría vivir con él y cosas así.
»Samuel cree que esa abuela es una robachicos y me dijo que no le hiciera caso, pero no parece mala, solo es muy rara.
Al escuchar a su hija, Floriana pensó de inmediato en Mónica Prado.
Desde aquella vez que Víctor se peleó con Facundo Prado, la familia Prado no había hecho ningún movimiento. Por supuesto, ella no creía que se hubieran rendido con Carlota, así que había estado muy inquieta.
Lo que Carlota acababa de contarle solo confirmaba sus peores temores.
La familia Prado sin duda volvería a actuar; intentarían quitarle a Carlota.
Al pensar en eso, Floriana sintió pánico. Le pidió a Carlota que se durmiera y salió para llamar a Víctor.
Si se casaba con Víctor, Carlota pasaría a ser parte de la familia Crespo. Por más que intentaran, los Prado no podrían arrebatarle una niña a los Crespo. Cuando dijo que se casaría con Víctor, aunque fue un impulso, también había considerado esto.
VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...