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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 967

Renunciar a Víctor y seguir en buenos términos con la familia Prado no era una opción para ellos.

Si la familia Prado insistía en pelear contra la familia Crespo, ellos aceptarían el reto hasta el final.

Después, Jairo y Cristian fueron al estudio a platicar de unos asuntos. Isabella mandó a los gemelos a sus respectivas habitaciones a dormir. Justo cuando terminó de lavarse y estaba por acostarse, llegó Belén.

Traía una maleta grande.

—Aquí traigo ropa limpia para Víctor y algo de su comida favorita —dijo—. Por favor, cuando tengas tiempo, llévasela a la prisión.

Isabella miró el tremendo bulto, dudando mucho que dejaran meter todo eso.

—¿Por qué no se lo lleva usted y aprovecha para verlo? —preguntó.

Belén soltó un suspiro.

—Seguro no quiere verme. Y yo, la verdad... me da miedo tenerlo enfrente.

—¿Le da miedo? —Isabella se sorprendió.

Belén se quedó callada un instante y asintió.

—Si te soy sincera, sí. Le tengo pavor.

Isabella la invitó a sentarse y le preguntó qué había pasado exactamente entre ellos. Era increíble que madre e hijo hubieran llegado al extremo de romper lazos y odiarse de esa manera.

—Desde chiquito fue un rebelde. Apenas aprendió a caminar y ya soltaba golpes —explicó Belén—. Niño de su edad que veía, niño al que le pegaba. Yo me la pasaba pidiendo disculpas a los demás papás, hasta que mejor dejé de sacarlo. Pero tenía que ir al kínder, y ahí, él solo se agarraba a golpes con todo el salón. Tuvimos que cambiarlo de escuela un montón de veces, hasta que no quedó de otra que dejarlo en casa con la niñera.

—Bueno, tal vez solo era un niño muy travieso —comentó Isabella.

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