Erika permanecía sentada como si le hubieran arrancado el alma. Con la mirada vacía fija en el suelo, sentía un agotamiento que le calaba hasta los huesos.
Recordó aquellos años; ella solo quería casarse con el hombre que amaba, tener hijos y vivir una vida tranquila y ordinaria. Pero una extraña se había encargado de destruir todo eso.
¿Qué tan obsesionada estaba Lorena Jiménez con Valerio como para orquestar un plan tan perverso y separarlos?
En medio de su trance, una voz cálida la devolvió a la realidad:
—¿Eri?
Erika levantó la cabeza lentamente. Era Leonardo, pero no venía solo; Valerio Ramírez estaba junto a él. Valerio le dirigió una mirada profunda y luego caminó directo hacia donde estaban los oficiales.
—¿Eri? ¿Qué te pasó? —preguntó Leonardo, rodeando sus hombros con preocupación, sin poder evitar mirar a la mujer arrodillada en el suelo.
Erika intentó reponerse y respondió con voz cansada:
—No es nada. Leo... ¿ya podemos irnos?
—Él fue a firmar los papeles, en un momento salimos.
—Está bien...
Al ver el semblante de Erika, como si acabara de recibir un golpe devastador, Leonardo volvió a mirar a la mujer arrodillada y preguntó, sin entender nada:
—¿Qué está pasando aquí?
Erika cruzó la mirada con él.
—Te lo cuento en cuanto salgamos de aquí.
Justo en ese momento, un oficial se acercó y levantó bruscamente a Lidia del suelo.
Al ver que se la llevaban, Lidia juntó las manos en súplica, mirando a Erika con desesperación:
—¡Se lo suplico, ayúdeme! ¡Ayúdeme!
Apenas terminó de gritar, se la llevaron al área de detención.
Al ver que Valerio seguía hablando con la policía a lo lejos, Erika aprovechó para resumirle a Leonardo todo lo que Lidia le acababa de confesar.
Leonardo quedó petrificado ante la magnitud de la intriga de Lorena Jiménez. Tras asimilar el golpe, intentó calmar a Erika:
—Eri, no llores. A partir de mañana mismo empezaré a investigar a esa mujer víbora. Le haré pagar a ella y a la familia Milán todo lo que te hicieron.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón