Bianca ya se había calmado, pero al recordar la escena en la que confrontó a Jimena durante la reunión, sintió un escalofrío de solo pensarlo.
Había desafiado a Jimena frente a tantos artistas.
Y sorprendentemente, Jimena no la había despedido.
Violeta recogió todos los documentos y, al ver que Bianca seguía sentada con una evidente mirada de temor, soltó una risa burlona y dijo:
—Te pusiste con Sansón a las patadas.
Al escuchar a Violeta, Bianca levantó la cabeza.
Sin embargo, Violeta no le prestó más atención y salió de la sala de conferencias.
Bianca esperó a que la mayoría de los artistas se fueran para levantarse de su asiento.
Al salir de la sala, llamó a Regina por celular.
Regina había viajado a Suria esa misma mañana. Fue un viaje de último momento tras recibir una noticia.
Ahora ya estaba en Suria.
Cuando recibió la llamada de Bianca, acababa de salir del aeropuerto.
—Regina, creo que metí la pata.
Al contestar, Regina escuchó la voz de Bianca, que sonaba como si estuviera a punto de llorar.
Frunció el ceño de inmediato.
Solo le había pedido a Bianca que asistiera a la reunión en su lugar y le había insistido en que no dejara que nadie le quitara sus recursos.
¿Cómo podía haber causado problemas?
—No te angusties, explícamelo despacio.
Bianca le contó sobre el cambio en el reporte de planificación profesional, y de paso, le echó toda la culpa a Jimena.
—Regina, solo quería luchar por los recursos que te pertenecen, pero no esperaba que la señorita Calvo se ensañara conmigo.
—Incluso me pidió que te dijera que, si quieres activar el plan anterior, tienes que firmar un convenio de resultados con la empresa.
Regina soltó un suspiro de frustración.
Ella era solo una novata.
Al notar el silencio de Regina, Bianca añadió:

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...