Tuvieron que pasar quince días para que Jimena regresara a Santa Brisa.
Antes de irse del Estado de Chavín, pasó a visitar a Belinda Ferrer.
Belinda estaba muy bien cuidada por la gente de Víctor Ferrer.
Víctor le había contratado varios empleados de servicio.
Al entrar a la casa, Jimena reconoció algunas caras familiares.
Era evidente que Víctor había mandado a los trabajadores de más confianza de la familia Ferrer hasta el Estado de Chavín.
Por lo tanto, la vida de Belinda allá era bastante movida.
Víctor acompañó a Jimena hasta la sala para que tomara asiento.
En cuanto Belinda se enteró de que Jimena había llegado, bajó las escaleras apresurada con su bebé en brazos.
—¡Jimena!
Se podría decir que Jimena era como una heroína para ella.
Así que verla llegar hizo que no pudiera ocultar la emoción de su rostro.
Con el bebé en brazos, caminó hasta el sillón y se sentó junto a Jimena.
Jimena bajó la vista hacia el niño que descansaba en los brazos de su amiga.
Era un bebé muy blanco, y sus facciones se parecían muchísimo a las de Belinda.
—¿Es niño o niña? —preguntó Jimena en voz baja.
—Niño —respondió Belinda con orgullo.
Belinda volteó a verla y notó la sonrisa llena de ternura en el rostro de Jimena, lo que la animó a platicar más sobre el bebé.
—Dicen que los niños se ponen terribles cuando cumplen los tres años, ya me estoy empezando a asustar desde ahorita.
El chiquito que estaba en brazos de Belinda no le quitaba los ojos de encima a Jimena. Tenía unos ojotes enormes y brillantes.
Cuando la mirada de Jimena se encontró con la suya, el bebé curvó los labios y soltó una carcajada alegre; se veía de lo más tierno.
Víctor, que estaba escuchando a un lado, levantó una ceja y le dijo a Jimena:
—Este chamaco ingrato… yo lo cargo todos los días y ni por error me voltea a ver, mucho menos sonreír.
—Y a ti es la primera vez que te ve y te regala sonrisas como si nada.
Víctor ya llevaba varios años siendo muy buen amigo de Jimena.
Así que, frente a él, ella no tenía necesidad de ponerse en su papel distante y respondió suavemente:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...