El bebé en brazos de Belinda la miraba con unos ojos grandes y brillantes, con una expresión de total inocencia.
Belinda sonrió y levantó la mano para pellizcarle suavemente las mejillas. Sintió que todo su cansancio desaparecía en ese instante.
A pesar de lo duro y agotador que había sido el embarazo, Belinda nunca se arrepintió de haber tenido a su hijo.
Subió las escaleras con el bebé para ir a su habitación.
Al pasar por el estudio, vio a Víctor sentado en su silla, perdido en sus pensamientos.
Belinda se asomó al interior y soltó un leve suspiro, pero no entró para no interrumpirlo y siguió de largo.
Cuando Jimena regresó a Santa Brisa, ya había pasado medio mes.
Ya había organizado todos los datos de su investigación y tenía un borrador inicial para el desarrollo de la nueva línea de productos de Grupo Núñez.
Justo cuando Jimena volvió de la sucursal, la empresa iba a tener una junta.
Apenas tuvo tiempo de descansar; se fue directo del aeropuerto a Grupo Núñez.
En la sala de juntas.
Octavio Núñez estaba en su asiento. Al ver entrar a Jimena, esbozó una sonrisa burlona de inmediato y le lanzó un comentario sarcástico:
—Vaya, ya regresó la mujer más ocupada de la empresa.
—Te fuiste casi un mes entero. ¿Me pregunto si lograste algo? No vaya a ser que regresaras con las manos vacías y solo usaste el viaje de negocios como pretexto para irte de vacaciones.
Violeta, que iba detrás de Jimena, estuvo a punto de soltarle algo en cuanto escuchó las palabras de Octavio.
Jimena le dirigió una mirada de advertencia, lo que hizo que Violeta se mordiera el labio y se tragara las palabras que estaba por decir.
Jimena no era de las que hablaban por hablar.
Como los productos aún no estaban listos y nada estaba finalizado, no le gustaba revelar información sobre el desarrollo.
Pero que Octavio se burlara así de Jimena hizo que a Violeta le hirviera la sangre de coraje.
Tuvo que respirar hondo un par de veces para poder tranquilizarse.
Al ver que Jimena no decía nada y simplemente caminaba por la sala hasta jalar una silla y sentarse, Octavio soltó un bufido frío.
—Parece que le di al clavo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...