Al pensar en su futuro con Federico Núñez, Regina Serrano se armó de valor y asintió.
—Está bien, esperaremos a que regrese Federico.
Tras decir esto, Regina se sentó en el sofá fingiendo tranquilidad. Luego, miró a la empleada que estaba junto a la señora Núñez y le pidió con una sonrisa:
—Señorita, ¿podría regalarme un vaso de agua, por favor?
La empleada se sorprendió por el atrevimiento de Regina y miró de reojo a la señora Núñez.
Esta última asintió levemente, por lo que la mujer se apresuró a servirle el agua.
Al ver que la señora Núñez no parecía molesta por su atrevimiento, Regina suspiró aliviada en su interior.
Había acertado.
A la señora Núñez le agradaba la gente segura de sí misma.
Regina recordó lo débil y sumisa que había sido durante todos esos años, y se mordió ligeramente el labio.
Una vez que el vaso de agua estuvo listo, la empleada lo dejó frente a ella.
Regina se lo agradeció con cortesía.
—Gracias, muy amable.
La mujer no respondió; simplemente retrocedió en silencio para colocarse a espaldas de la señora Núñez.
La señora Núñez le dirigió a Regina una mirada desapasionada y pronunció su nombre con un tono neutro:
—Señorita Serrano.
Regina, que acababa de levantar el vaso de la mesa, alzó la vista al escuchar que la llamaban.
La señora Núñez la evaluó con indiferencia. Su voz sonó gélida al preguntar:
—¿Estás imitando a Jimena?
La mano de Regina se aferró al vaso con fuerza. Las palabras de la mujer hicieron que contuviera la respiración.
Por suerte, la señora Núñez no tenía intenciones de complicarle las cosas. Después de hacer esa pregunta, guardó silencio.
A pesar de ello, Regina se sintió sumamente humillada.
De inmediato, se apresuró a negarlo.
—Claro que no. —Hizo una pausa antes de añadir—: Señora, ¿por qué cree que estoy imitando a la señorita Calvo?
—Porque te ves muy fingida —respondió la señora Núñez con un tono relajado—.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...