Al escuchar la orden de Jimena, la cara de Franco cambió por completo. De inmediato, soltó en voz baja y firme:
—Jimena, es imposible que encuentres a alguien ahorita.
»La casa de subastas ya tiene la lista definitiva de asistentes. No van a dejar entrar a nadie más de imprevisto.
»Ni siquiera a un comprador sustituto con pase VIP.
Jimena endureció la mirada.
Al observar hacia la sala principal, notó que el subastador estrella ya estaba de pie en el escenario, dándole la bienvenida al público.
Volvió la vista a Franco con el ceño fruncido.
Ahora todo encajaba: se había hecho pasar por un comprador para obligarla a llegar justo en el cierre de admisiones, dejándola sin tiempo de conseguir a alguien más.
La expresión de Jimena se oscureció.
Franco se limitó a mirarla con tranquilidad y continuó con tono sereno:
—Jimena, no hagas berrinche. No pierdas la oportunidad de recuperar la colección del señor Damián solo por tu orgullo conmigo.
Mientras él hablaba, el subastador ya había presentado el primer artículo.
Jimena, con el rostro serio, observó la tarima en silencio.
En ese preciso momento, Violeta le devolvió la llamada.
—Señorita Calvo, ya me comuniqué con varios, pero ninguno puede echarnos la mano. Dicen que ya cerraron el acceso.
»Y los que ya están adentro no quieren comprometerse porque temen quedar mal con los clientes que los contrataron.
Jimena suspiró profundamente y solo respondió:
—Entendido.
Luego de colgar, se reacomodó en su asiento sin añadir más.
Al darse cuenta de que a Jimena no le quedaba otra salida, Franco agarró su copa y tomó un sorbo con toda la calma del mundo, luciendo muy satisfecho.
—Jimena, la colección de vasos sale justo después de este artículo —le susurró con una sonrisa ladeada—.
»En cuanto salga, la compraré para regalártela.
Jimena lo escaneó con la mirada y replicó:
—¿Me la vas a comprar tú? ¿Acaso la familia Ruiz te soltó todo ese dinero?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...