La cálida luz amarilla bañaba la mesa del comedor, envolviendo el ambiente en una atmósfera íntima y silenciosa.
El líquido escarlata se mecía suavemente en las copas, formando pequeñas ondas que reflejaban las incontables emociones que ninguno de los dos podía ocultar.
Jimena acarició la copa con la yema de los dedos, bajó la mirada para darle un trago al vino y, sintiendo el toque frío de la bebida sobre la lengua, dibujó una ligera sonrisa y comentó:
—El vino que tiene mamá aquí siempre es el mejor.
—Estos años he venido una vez al mes; creo que ya casi me acabo toda la reserva de buenos vinos que tiene.
Al oírla, Federico sonrió levemente.
Con razón se le había hecho demasiado natural la forma en que Jimena sacó la botella del mueble.
Todavía recordaba que, durante los seis meses que duró su matrimonio, Jimena se llevaba muy bien con su mamá, pero siempre mantenía una actitud respetuosa y medida.
Sin embargo, los movimientos de hace un rato habían sido los propios de alguien que se sentía dueña de la casa.
Lo que lo hacía quedar a él como si fuera el invitado.
—Mamá es dueña de un viñedo y su producción anual no es nada baja; si de verdad logras acabarte toda su reserva, tendré que quitarme el sombrero ante ti.
Jimena se rio con suavidad.
La mirada de Federico se encontró con la sonrisa de Jimena, y por un instante se quedó deslumbrado.
Ella también alzó la vista hacia él. Por un acuerdo tácito, ninguno de los dos dijo una palabra más y simplemente se quedaron viéndose a los ojos.
En realidad, Jimena podía percibir cómo el paso de los años le había dado a Federico un aire mucho más maduro e imponente.
Incluso podía notar con total claridad toda esa ternura y arrepentimiento que no lograba esconder en el fondo de su mirada.
De pronto, los pensamientos de Jimena viajaron al pasado.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
No es gratis!!!...
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...