Su sincera confesión había salido de sus labios sin rodeos. En sus ojos brillaba una determinación inquebrantable; ya no pensaba esconderse.
El corazón de Jimena se aceleró. Por instinto, esquivó esa mirada ardiente.
Se llevó la copa a los labios y le dio un pequeño trago al vino, en un intento por calmar el alboroto que se había desatado en su pecho.
Llevaba años separada y ya se había acostumbrado a estar sola, por lo que enfrentarse tan de repente a semejante declaración de intenciones la dejó sin saber qué contestar.
¿Debería rechazarlo con la misma frialdad de antes?
Pero Jimena seguía teniendo sus dudas.
A fin de cuentas, hace seis años las cosas se le habían salido de las manos.
Aunque muy en el fondo Jimena se negaba a aceptarlo, de vez en cuando, en el silencio de la madrugada, no podía evitar recordar una y otra vez la imagen de la espalda de Federico cuando se marchó totalmente destrozado.
Al final, fue ella la que había sido demasiado dura, y eso los empujó a un desenlace que estaba muy lejos de lo que realmente esperaba.
Al verla evadir la mirada, Federico supo que todavía existía una barrera entre los dos, por lo que decidió no presionarla. Suavizó su postura y su tono de voz para decirle: —Sé que te lastimé muchísimo y entiendo perfecto que te cueste trabajo olvidarlo. No espero que me perdones hoy mismo, y mucho menos te voy a obligar a que me aceptes de nuevo.
—Aún nos queda mucha vida por delante. Lo único que pido es poder quedarme a lado de ustedes y poco a poco compensar todos los errores del pasado, para ver si logro derretir ese hielo en tu corazón. No me importa cuánto tiempo me tome, estoy dispuesto a esperar.
Cada una de sus palabras estaba cargada de sinceridad. Hablaba desde lo más profundo de su ser.
La cena a su lado desprendía un suave vapor y el aroma del vino flotaba en el ambiente, creando un cálido momento entre ambos.
Desde la cocina, Delfina escuchó el discurso de Federico y se limpió disimuladamente un par de lágrimas.
En esta ocasión, Jimena no lo rechazó con frialdad como lo habría hecho en el pasado.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
No es gratis!!!...
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...