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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1921

Después de que ella se quedó dormida.

Darío Alzamora llamó a sus subordinados y les ordenó enviar más hombres para proteger a Lourdes Yáñez desde las sombras.

Aunque la capital era territorio de la familia Lucero y cada vez que Lourdes la visitaba había gente encargada de borrar sus rastros, Darío no estaba tranquilo.

No podía permitir que ella corriera el más mínimo peligro.

***

A altas horas de la noche.

Lourdes se despertó sobresaltada por una pesadilla, empapada en sudor frío.

Sintió un dolor punzante por todo el cuerpo, como si decenas de miles de hormigas la estuvieran mordiendo al mismo tiempo. Era una agonía que la paralizaba.

En su sueño, Aris Guzmán, con el cuerpo cubierto de quemaduras y llorando lágrimas de sangre, le reclamaba: «¿Por qué te enamoraste de otro hombre?».

¿No habían prometido que en esta vida solo se amarían el uno al otro?

Lourdes luchó por levantarse, revolviendo su bolso en busca de sus pastillas mientras jadeaba desesperadamente para aliviar la asfixia que le oprimía el pecho.

Justo cuando estaba a punto de llevarse una a la boca, recordó al pequeño bebé en su vientre.

No. No podía.

Tomar ese medicamento le haría daño al bebé.

Lourdes tiró las pastillas a la basura y, temblando de dolor, se abrazó a sí misma y se hizo un ovillo en el suelo.

Ese era el trauma psicológico que le había dejado el incendio.

Un tormento que atacaba de vez en cuando.

Cada vez que ocurría, sentía como si su piel estuviera siendo consumida por llamas abrasadoras.

El dolor psicológico era cien veces peor que cualquier herida física.

Al no existir una cura definitiva, solo podía depender de medicamentos psiquiátricos y analgésicos para encontrar algo de alivio.

Pero, debido a su embarazo, llevaba mucho tiempo sin tomar nada.

Como el día anterior habían traído un sofá nuevo y Darío estaba durmiendo en la sala, Lourdes tuvo que apretar los dientes y soportarlo en silencio para evitar que él se diera cuenta.

Ya casi.

Solo tenía que aguantar hasta el amanecer.

***

Dos días después.

El día de la boda de Héctor Lucero y Gilda.

Lourdes se puso su vestido de dama de honor, se maquilló y se quedó obedientemente al lado de Gilda.

Capítulo 1921 1

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