—De acuerdo. —Aldana sonrió levemente, con voz lánguida—. Denme la computadora.
—¿Y si no puedes demostrarlo? —insistió el juez.
—Hagan conmigo lo que quieran. —Aldana tomó una laptop, se sentó en un asiento vacío y proyectó la pantalla de la computadora en el gran monitor.
El público en la sala estaba desconcertado, sin entender cómo la joven planeaba demostrar su identidad.
—Puro cuento —masculló Boris, poniendo los ojos en blanco con desdén.
La reputación de Nuboria estaba siendo arrastrada por el fango por ese par.
—Aldana, ¿qué estás haciendo? —susurró Plácido, corriendo a su lado con la voz ronca.
—Lo sabrás en un momento —respondió Aldana, levantando la barbilla con calma y seguridad—. Viejito, siéntate a un lado, o esta gente volverá a acusarnos de hacer trampa.
—Aldana...
—¡Allá! —exclamó Aldana, subiendo el tono y con una seriedad notable en su voz.
Finalmente, Plácido obedeció y se sentó a un lado.
Aldana no era una chica que actuara a la ligera. Parecía tener todo bajo control.
A menos que...
Ella fuera realmente su joven maestra... ¿la Señorita del Vacío?
«Dios mío», pensó Plácido. «¡¿Acaso la resurrección era algo real?!».
***
En ese momento, en el estudio de un hotel.
Eliseo llamó a la puerta de Rogelio con urgencia y, sin aliento, dijo: —¡Jefe, la señorita Carrillo va a revelar otra de sus identidades!
—¿Ah, sí? —Rogelio levantó la vista ligeramente, le dedicó una mirada fugaz a Eliseo y volvió a centrarse en su computadora.
En la pantalla se transmitía en vivo la Competencia Mundial de Programación.
La cámara enfocaba a Aldana.
—Jefe, ¿lo está viendo? —preguntó Eliseo, llevándose una mano al pecho para calmar su corazón desbocado. Tragó saliva y añadió con cautela—: La señorita Carrillo dice que es la genio de la informática, la gran programadora Señorita del Vacío. ¿No le sorprende?
Ellos conocían a esa tal Señorita del Vacío.
Hacía tres años, había derrotado a un montón de leyendas de la informática para ganar la competencia de programación.
Todavía recordaba el impacto de su proyecto.
En aquel entonces, el jefe se había interesado en la habilidad de la Señorita del Vacío y había querido invitarla a unirse a la Liga de Hackers.

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