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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 254

Ya que él lo mencionaba, aprovechó la oportunidad para decir:

—Últimamente me he sentido algo cansada por el trabajo. Me gustaría pedir unos días de descanso, ¿se puede?

—¿Cansada por el trabajo? —Renato apartó la vista de los documentos y la miró con esos ojos oscuros y profundos—. ¿Acaso estás más cansada que yo?

Magdalena se quedó sin palabras. Aquella respuesta la dejó muda. Si no quería darle permiso, bastaba con decirlo directamente, ¿para qué tantas indirectas?

Al salir de la oficina de presidencia, regresó a su escritorio y miró el número que había encerrado en un círculo en su calendario. Sintió un nudo amargo en el corazón.

Después del examen de aquel día, al verla tan pálida y con las manos temblando al sostener los resultados, el personal del hospital le había dicho:

—Si no deseas tenerlo, puedes agendar una cita para la interrupción del embarazo.

Ella lo pensó por un instante, sumida en una lucha de contradicciones:

—Entonces... el próximo miércoles.

El número que había marcado en el calendario era precisamente el del miércoles de la semana entrante.

Aunque no sufría de náuseas matutinas, temía que sus compañeros notaran algo extraño, así que en los últimos días había evitado comer en el comedor de la empresa y prefería ir al restaurante de enfrente.

—Magdalena.

Apenas el mesero trajo su comida y ella se preparaba para empezar, escuchó que alguien la llamaba. Levantó la vista y vio a Paula Suárez de pie a un metro de distancia, luciendo un maquillaje deslumbrante. Magdalena forzó una leve sonrisa.

—Eres tú, qué casualidad.

Al verla sola, Paula le preguntó:

—¿Puedo sentarme?

No había razón para negarse, además, cuando se lastimó el pie, Paula la había ayudado.

—Claro.

Capítulo 254 1

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