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ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA romance Capítulo 908

Le tendió la caja y bajó la mirada hacia Lucía Manrique. Una sonrisa muy sutil, apenas perceptible, se dibujó en sus labios.

Teresa Manrique no tenía idea de cuáles eran sus verdaderas intenciones, pero aun así aceptó la caja de postres. —Tenemos un compromiso.

Lucía levantó la vista hacia Nicanor, parpadeó con curiosidad y luego lo saludó con mucha educación: —Buenos días, señor Núñez.

Nicanor se puso en cuclillas para estar a su altura y le habló con una voz increíblemente suave: —Hola, Lucía. Te ves preciosa hoy. ¿A dónde van tan arregladas?

La niña, emocionada, le respondió de inmediato: —¡Mi mami y yo vamos a las olimpiadas del colegio! ¡Pidió permiso en su trabajo para ir conmigo!

Nicanor arqueó levemente una ceja, fingiendo sorpresa. —¿Olimpiadas familiares? Suena muy divertido.

Los ojos de Lucía se iluminaron y empezó a parlotear sin parar: —¡Sí, sí! La maestra dijo que pueden ir los papás y las mamás. ¡Tenemos que hacer equipo para ganar un premio muy grande! Pero yo no tengo papá...

Su voz se fue apagando de repente. Apretó con nerviosismo el borde de su pequeña falda y luego levantó la cabeza, forzando una sonrisa. —¡Pero mi mami es súper fuerte! ¡Corre rapidísimo!

Al escuchar las palabras de su hija, Teresa sintió como si una mano invisible le estrujara el corazón con fuerza.

Nicanor observó los ojitos de la niña, que intentaban ocultar su tristeza, y tras un segundo de silencio, dijo con suavidad: —De verdad suena muy divertido. Cuando yo era niño, nunca tuve la oportunidad de ir a un evento así. A decir verdad, me encantaría ver cómo es.

Los ojos de Lucía volvieron a brillar. Se moría de ganas de invitarlo, pero al notar que a su mamá no parecía agradarle mucho este señor, dudó si debía decir algo o no.

Para su sorpresa, Nicanor se adelantó: —¿Creen que pueda acompañarlas?

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