Entrar Via

Me perteneces, pequeña romance Capítulo 42

CAPÍTULO 41

El vestido rojo que me ha regalado Chaina, me queda a la perfección, he intentado contactar a Sergei por más de media hora pero al parecer ni él ni en su residencia contestan. Mi mejor amiga, Maya me insiste de que deberíamos de partir primero hacia la reunión de los coreanos ya que esto sería una muy buena oportunidad para nosotros como compañía y esto nos ayudaría a llevar nuestro producto al lado oriental del mundo.

Manejo con cuidado hasta llegar a la discoteca en donde nos han citado, miro la hora en mi reloj de pulsera mientras que prenso mi labio inferior al ver que ni siquiera Apolo ha llegado a este lugar. Chaina coquetea con un par de guardias enormes que nos dejan pasar apenas escuchan mi apellido y es inevitable para mí no sonreír por esto. El ambiente es bueno pero dentro de mi pecho palpita esa sensación de que algo no muy bueno sucederá esta noche.

Maya me agarra de la mano cuando un trío de sensuales coreanos levantan sus manos para hacernos ver de que allá es donde realizaremos el acuerdo de unión de nuestras empresas. Un tipo realmente alto y con el rostro más adorable que jamás vi en mi miserable vida, me hace una reverencia logrando que gire mi rostro hacia otro lado para no reír por lo chistoso que se ha visto.—¿Eres Dara Smirnov?—debo inclinar mi cabeza al escuchar a alguien pronunciar mi nombre. Un sujeto con cabello negro y con aura masculina y dominante se levanta para extenderme su mano—Soy Kim Soo Bi, pero me puedes llamar Soo Bi… ¿Quieren sentarse?—agarro con fuerza la pequeña bolsa que llevo en mis manos; la forma en que él me mira es demasiado intimidante.

—¿Cómo sabes mi nombre? —inquiero mirándole de mala manera—Soy una de las herederas del imperio Smirnov, pero me mantengo alejada de los lentes que solo buscan lo peor de mí, así que, señor Kim…—entre cierra los ojos y relame sus manos al ver que no le he seguido su estúpido juego—¿Cómo sabe mi nombre?—el asiático desliza su mano hacia la mesa de centro para así agarra la copa de whisky a las rocas que se estaba tomando minutos antes de que mis amigas y yo llegáramos.

Kim Soo Bi lleva la esquina de su labio hacia un lado formando una sonrisa ladina y algo siniestra—Me gusta investigar mucho cuando algo realmente me llama la atención ¿No le pasa lo mismo al magnate italiano?—hago el amague de tomar la botella de bourbon para rompérsela en la cara, pero Chaina me sostiene del brazo para que no lo haga—Las fieras son mis favoritas ¿Sabes cuánto dinero invertiré en su producto? Será tanto que ninguno de ustedes podrá rechazarlo ¿Tu abuelo confía en ti, no? Entonces ¿Por qué no le haces el favor y eres condescendiente conmigo…—toca mi brazo con sus dedos fríos. Aprieto los ojos para no quebrarle la nariz—Tus amigas son inteligentes ¿No chicas? Además…—miro a las mujeres sentadas a mi lado—Ya le he dado la mitad del dinero a ese tío tuyo llamado Apolo y he firmado el contrato de inversión esta mañana.

¡¿Qué carajos?! Mis manos se vuelven frías.

El tío llega de un momento a otro y uno de los hombres de este maldito lo sienta con brusquedad al lado de él. El señor Kim se cruza de piernas sin dejar de mirarme. El hijo de Zeus tiemblan en su asiento mirando hacia el piso. Esto no está bien, esto no está para nada bien.—¿Qué es lo que en realidad quiere?—cuestiono apretando los dientes. Maya y Chaina están agarradas de manos—¿Qué es lo que quiere de mi empresa y de mi familia? ¿Quién eres realmente, Kim Soo Bi?

Bebe de su whisky—Soy un hombre de negocios ¿No lo acabo de decir?—un mesero me entrega una copa de champagne como si estuviésemos celebrando algo—¿A caso no cree en el destino, señorita Smirnov? Solo soy la salvación que necesitabas ¿No crees?

—¿De qué maldita mierda hablas?—tiro el líquido dentro del cristal en la alfombra debajo de nosotros—No sé qué sea esto, pero déjame dejarte algo bien en claro… —me levanto logrando que el coreano me recorra con la mirada. Me coloco delante de él—Si levantaste a la bestia, más te vale prepararte para las consecuencias de tus actos… Vámonos chicas…—Chaina y Maya corren detrás de mí, murmuro para ellas—No nos vamos a ir porque eso sería darle poder a ese imbécil, no se preocupen chicas, cuando el abuelo sepa de esto le va a volar la cabeza a ese hijo de puta.

Llegamos hasta la pista de baile.

Muevo mi cuerpo al son de la música, levanto un poco mi vestido para así mover las piernas mejor. Mi cabello rebota de un lado hacia otro al son de la canción. Deslizo mis manos por mis senos y sobre mi dorso porque me siento hermosa; libre y poderosa gracias a Sergei Russo. Mi corazón bombea con fuerza al recordar su roce esta mañana. Lo deseo y lo quiero ahora mismo conmigo. Reboto mi trasero animando a mis mejores amigas a hacer lo mismo. Nos reímos para seguir bailando pero término deteniéndome al sentir un polla rozarme de manera pervertida, los ojos rasgados de Kim Soo Bi me dan miedo así que me separo rápidamente de él.

Capítulo 42 Tómame ahora, por favor… 1

Capítulo 42 Tómame ahora, por favor… 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Me perteneces, pequeña