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Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 258

—¿Qué tanto compró la de tu casa para gastar tanto dinero? —preguntó la hermosa y joven mujer a su lado.

—Salió de compras con su hija. Compraron bastantes cosas, sí gastó un poco de más, pero no es algo que haga a menudo. Déjala, a lo mucho se gastará dos o tres millones.

—La mansión que te compré costó decenas de millones. No te pongas celosa porque ella gaste una miseria.

El señor Méndez le dio un golpecito cariñoso en la nariz a la joven.

Era su antigua secretaria, Nuria Valdez. Había trabajado a su lado durante varios años, así que la conocía muy bien.

En cuanto a belleza, la señora Méndez en su juventud era más guapa que su amante, pero no podía competir con la juventud de esta.

Ahora, la señora Méndez estaba cerca de los cincuenta años y, por mucho que se cuidara, no se comparaba con la lozanía de su amante.

Antes, el señor Méndez no había pensado en ser infiel. Quería a sus dos esposas, aunque con la segunda siempre mantuvo cierta cautela. Después de todo, no eran una pareja primeriza y los problemas típicos de las familias reconstituidas también existían entre ellos.

Con el paso de los años, al ver que los empresarios de su círculo tenían amantes y hasta hijos fuera del matrimonio, el señor Méndez de repente sintió que tener un solo hijo era muy poco, y además, no estaba muy satisfecho con las capacidades de su único heredero.

Una noche, borracho, se acostó con Nuria. Después, le dejó claro que no se divorciaría para casarse con ella, pero que podía ofrecerle una vida de lujos. Si quedaba embarazada, le daría aún más.

Nuria llevaba tiempo enamorada de él en secreto, y para poder estar a su lado, aceptó convertirse en su amante.

Cuando Nuria quedó embarazada, el señor Méndez orquestó una situación en la que ella cometió un error en el trabajo. La reprendió delante de todos y Nuria, indignada, presentó su renuncia y así dejó el Grupo Méndez.

Se mudó a un departamento que el señor Méndez le había comprado, y ahí vivió hasta que dio a luz a su hijo, Iván Méndez. Hace un par de años, el señor Méndez les compró una mansión de varias decenas de millones.

Cada mes, le daba un millón de pesos para sus gastos.

Capítulo 258 1

Capítulo 258 2

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