Entrar Via

Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda romance Capítulo 274

—La familia Romero… Mamá, ¿cómo te trataba mi papá cuando vivía?

Como su padre había muerto joven, Isabela, por consideración, nunca le preguntaba a su madre sobre él.

Solo sabía que la familia Romero las había tratado mal. Siendo ella la única descendiente de su padre, sus abuelos querían venderla por ser niña.

—Tu papá era una muy buena persona. Me trataba muy bien. Aunque llevo veinte años casada con Lorenzo, en mi corazón todavía está tu padre. Si él estuviera vivo, nuestra familia de tres sería muy feliz.

Quizás no tendrían la vida lujosa de ahora, pero estarían juntos, con un pequeño negocio, y una vida modesta sería mejor que cualquier otra cosa.

—Han pasado tantos años y nunca te he llevado a visitar la tumba de tu papá —dijo la señora Méndez con un suspiro.

No era por falta de sentimientos, sino por miedo. Miedo de que, si llevaba a su hija a visitar la tumba de su esposo, la familia Romero volviera a tener ideas sobre ella.

Por eso, durante tantos años, no se había atrevido a volver a ese pueblo. Incluso había bloqueado cualquier noticia sobre ellos, sin querer saber nada.

—El próximo año, en Semana Santa, iremos a visitar la tumba de mi papá. Ya estoy grande, no podrán venderme.

La señora Méndez respondió:

—Si quieres ir, podemos hacerlo en Semana Santa. Iremos a ver a tu papá, pero evitaremos a esa gente, no dejaremos que se enteren.

Luego, le advirtió a su hija:

—Isa, ahora eres la señora Silva. Con más razón no deben saberlo, para que no vengan a buscarte y a exigirte todo tipo de favores, lo que afectaría tu posición en tu nueva familia.

Isabela quiso decirle que no tenía ninguna posición en la familia Silva, que ni siquiera podía entrar por la puerta principal de su casa.

Pero no quiso decírselo a su madre para no preocuparla.

Hasta el día de hoy, su madre no sabía la verdad sobre por qué Elías se había casado con ella.

—Mamá, lo sé. Si se enteran de que tenemos dinero y vienen a buscarme, no los reconoceré.

La mayoría de sus recuerdos de la infancia se habían borrado, excepto uno: la escena de cuando tenía tres años y sus abuelos y tíos intentaron venderlas a ella y a su madre. Habían pasado más de veinte años, pero cuando lo recordaba, era como si hubiera ocurrido ayer.

Recordaba claramente a su tío Héctor Ortiz, defendiéndolas con un machete en la mano, gritándole a sus abuelos que si alguien se atrevía a tocarlas, lo mataría.

Capítulo 274 1

Capítulo 274 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Meta de renacer: O me hago rica, o me hago viuda