Capítulo 291 Olivia había pasado todo el día como en una neblina, aturdida, y apenas ahora empezaba a recuperar algo de lucidez. Entendió lo que Julián quería decir y se apresuró a responder:
—¿Por qué dices eso? Mi abuelita y yo ya les hemos causado demasiadas molestias. Ni siquiera he tenido tiempo de agradecerte.
Julián solo pudo sonreír con amargura. "La abuelita tiene que estar bien, tiene que estarlo".
Santiago le dio una palmada en el hombro a Julián.
—Ya les estamos muy agradecidos a ti y a tu familia, en serio. Este mes te la pasaste cuidando a Oli, fue mucho esfuerzo.
A Julián se le enrojecieron los ojos, pero no dijo nada.
¿lba a ponerse a decir que no la había cuidado bien y que se sentía culpable? Eso solo obligaría a los demás a consolarlo a él.
—¡Vamos a encontrar a la abuelita, juntos! —Julián ya había llamado a su casa, a su papá, y él ya estaba preparándose para mover sus contactos y ayudar a buscarla.
—¡Sí! La abuelita va a estar bien, seguro. Tú descansa, nos vemos.
Después de despedirse de Julián, el señor Quiroga Illevó a Santiago y a Olivia al hotel que habían reservado.
La suite presidencial en el último piso de uno de los mejores hoteles de Altabrisa. Habían reservado dos, pero Olivia estaba tan perdida que al salir del ascensor siguió a Santiago sin pensar, y se metió a su habitación.
Santiago se dio la vuelta y vio a Olivia caminando con la cabeza agachada, tan distraída que casi se estrella contra él. Negó, resignado, y le dijo a Lorenzo Quiroga:
—Trae también el equipaje de mi hermana a esta suite.
Con Olivia en ese estado, no podía quedarse tranquilo dejándola sola en otra habitación. Echó un vistazo a la distribución de la suite: estaba bien, él podía dormir en el sofá.
Al escuchar lo del equipaje, Olivia reaccionó como si despertara de un sueño.
—¿Ya recuperaron nuestro equipaje?
Solo recordaba que después de aterrizar se había lanzado a toda prisa sin detenersea esperar las maletas. El equipaje perdido era lo de menos; la abuelita había desaparecido, y eso le arrancaba el alma.
—Sí —dijo Santiago—. El señor Quiroga lo recogió por nosotros.
Olivia se volvió y forzó una sonrisa.
—Gracias, señor Quiroga.
Lorenzo Quiroga hizo una reverencia.
—No hay de qué, señor Rossi, señorita Olivia.
Descansen, yo me retiro.
Miró el nombre en la pantalla: ¿Adrián?
Bueno, pues lo iba a contestar.
—¿Bueno? ¿Quién habla?
Del otro lado no hubo sonido durante varios segundos. Después de un largo silencio, una voz estalló furiosa:
—¿Quién eres tú?
—¿Buscas a Oli?
La voz al otro lado se llenó de más furia.
—¿Oli? ¿Quién demonios eres? ¿Con qué derecho le dices Oli?
—Ella no puede contestar la llamada ahora, disculpa.¿ Tienes noticias de la abuelita?
—¡No tengo! Y aparte, ¿por qué no puede...?
Antes de que terminara la frase, Santiago colgó. Si no tenía nada importante que decir, no había razón para seguir hablando.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...