Capítulo 603
—Señora, voy a bajar a ver. —Quien iba en el asiento del copiloto era el guardaespaldas que Santiago había enviado hacía poco.
Olivia asintió.
—Ve. Pregúntale qué es lo que quiere.
Cuando el guardaespaldas bajó del auto, Olivia abrió apenas una rendija de la ventanilla; así podía escuchar lo que decían.
—¿Olivia está en el auto? Dile que baje a hablar conmigo. —El tono de Julián era apremiante y duro,
—Lo que tenga que decir, dígamelo a mí. —El guardaespaldas tampoco cedía.
—¿Tú? ¿Tú puedes hablar por Olivia? —Julián seguía hablando con desprecio.
El guardaespaldas fue firme, sin retroceder un paso.
—Puedo.
—Tú. . —Julián, molesto por la insolencia del guardaespaldas, siguió golpeando la ventanilla del lado de Olivia—. Olivia, sé que estás en el auto. Tengo algo importante que decirte.
—La señora dio una orden. Cualquier cosa que quiera comunicarle puede decírmela. —El guardaespaldas se interpuso entre Julián y la ventanilla.
—¿Cualquier cosa? —Julián se enfureció—. ¿Y los asuntos privados entre la señora Olivia y yo? ¿ También te los digo? ¿Tú puedes hablar por ella?
Olivia se inquietó y miró enseguida la reacción de su abuela, temiendo que se preocupara al escuchar todo eso; pero la abuela, al contrario, le dio unas palmaditas en la mano para tranquilizarla.
Olivia se disponía a abrir la ventanilla para hablar con Julián cuando escuchó al guardaespaldas hablar con firmeza.
—Puede hablar, Yo decidiré qué tan fuerte le doy su paliza en nombre del señor Rossi.
—Tú... —Julián señaló al guardaespaldas—. ¿Tu jefe sabe lo arrogante que eres? Si echas a perder un asunto importante, ¿vas a poder hacerte responsable?
Olivia abrió lá ventanilla un poquito más, solo un poquito, para que su voz se oyera.
—Julián.
Apenas la escuchó, a él se le iluminó la cara y apartó al guardaespaldas de un empujón.
—iOlivia me habló!
Pero Julián no llegó a verle la cara; solo alcanzó a ver media frente.
—Julián, dime.
Al escuchar su voz, a Julián se le llenaron los ojos de lágrimas.
—Olivia, ¿ahora ni siquiera quieres verme?
Ella suspiró
—Julián, en serio, no hace falta nada de esto
—Por ti, el mismo día que me enteré tomé un vuelo nocturno y vine desde mi país, solo para protegerte, y no quieres ni verme la cara... —hablaba con reproche.
Por su tono, Olivia podía imaginárselo como antes. Los ojos húmedos, la expresión lastimera frente a ella. Y aquel "por ti..." le encogió de nuevo el corazón.
—Julián —dijo ella—, si viniste a buscarme porque en serio tienes algo muy importante que decir, entonces dímelo ya. Pero si solo viniste a esto, me regreso adentro.
—iNo! —Julián apoyó la mana en el vidrio y acercó los Ojos a la rendija, ansioso por verla; entonces vio a la abuela—. La abuela también está aquí. Abuela, buenas. soy Julián.
La abuela sonrió con ternura.
—Hola. Que tengas un feliz Año Nuevo.
A Julián se le humedecieron los ojos, En esta familia, tal vez solo la abuela todavía le deseaba un feliz Año Nuevo...
—Abuela. —Se le quebró la voz un instante, y luego le dijo a Olivia—: Olivia, yo fui el primero en saber que
Paulina quería hacerte daño. Ella buscó una vez a Linny para incitarla a odiarte. e incluso a contratar a un sicario para matarte, pero ella no le hizo caso. En cuanto me enteré, volé para acá enseguida porque quería salvarte; nunca imaginé que Adrián se me adelantaría...

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