Capítulo 66 -Puedo caminar sola -dijo ella, mientras arrugaba la frente con molestia.
¿Para qué la llevaba a un hotel? Olivia no intentó un escape inútil; con su pierna lastimada, ¿cómo pensaba ganarle en una carrera?
Al llegar a la recepción, vio que él solicitaba una habitación.
Su mente se llenó de dudas.
-No me digas que este cuarto es para mí.
-Tu identificación -pidió él, extendiendo la mano.
-¡No lo quiero! Ya hice reservación en otro hotel y tengo mi propio cuarto, ¿por qué tendría que quedarme en el tuyo?
Adrián la ignoró y se dirigió a la empleada.
-¿Se puede hacer el registro solo con el número de cuenta bancaria e identificación?
-Claro que sí -respondió la joven.
Entonces, Olivia lo escuchó recitar una serie de números; era exactamente su número de identificación. Se sorprendió un poсо.
-¿Cómo te lo sabes?
Nunca había negado que él fuera detallista, pero su atención siempre parecía depender de una agenda o de los recordatorios en su celular, no era algo que naciera de un interés real.
Al escucharla, la mirada de Adrián se volvió ruda.
-Eres quien va a heredar todo lo mío, ¿cómo no voy a saberme tu númerо?
Olivia se quedó callada.
La recepcionista le entregó la tarjeta de la habitación.
Al ver que ella no decía nada, Adrián se rio con burla.
-¿Estás calculando cuánto me queda de vida? ¿O ya estás pensando en cómo deshacerte de mí?
No supo qué responder.
-¡No actúes como si fueras un marido celoso! Ese no es tu papel.
-¿Y cuál es mi papel entonces? -Se rio con sarcasmo -. ¡Cualquiera que se atreva a ponerle el ojo a lo que es mío, terminará mal!
-¡El objeto eres tú! -respondió ella.
Olivia estaba consciente de que él no se refería a que Julián estuviera interesado en ella; de hecho, él no tenía esas intenciones. Lo que a Adrián le dolía era la intromisión del bailarín, que ya le había arruinado dos proyectos importantes.
Él se aflojó el nudo de la corbata con una mirada hostil.
-Ahorita mismo te voy a demostrar que, efectivamente, no soy ninguna buena persona.
El ascensor llegó al último piso y se detuvo. Él la sujetó del brazo y la obligó a salir. Se dirigieron a la suite presidencial; abrió la puerta y la metió a la fuerza.
-No necesito una habitación tan grande para mí sola -comentó ella.
Adrián cerró la puerta de un golpe.
-¿Quién dijo que te quedarías sola?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...