—¿Por qué te complicas tanto? ¡Por Dios, ya no estamos en el siglo pasado! Además, los niños me contaron que ha venido varias veces a la casa y que se porta muy bien con ellos. Para mí hacen una pareja perfecta, deberías pensarlo seriamente.
Gema no quería que Talía, siendo tan joven y hermosa, pasara el resto de su vida sola; deseaba de todo corazón verla feliz.
—Ya veremos, si de verdad hay química, dejaré que las cosas fluyan —respondió Talía, moviendo la mano para zanjar el tema.
Ese día había conocido una faceta diferente de Pelayo y admitía que sentía cierta curiosidad por él. Si él realmente estaba dispuesto a querer a Tessa y Tiago, y su familia no se interponía, quizás no sería una mala idea darse una oportunidad.
Sin embargo, por el momento, ni ella misma tenía claros sus sentimientos; lo único que podía hacer era dejar que el tiempo lo decidiera.
Gema captó el mensaje de inmediato: Talía ya no estaba completamente cerrada a la idea de salir con Pelayo.
Antes, la sola mención de romance la hacía rechazar todo al instante, pero ahora estaba dispuesta a dejar que las cosas fluyeran. Ese cambio emocionó enormemente a su amiga.
Lo que ninguna de las dos notó fue que, muy cerca, Tessa y Tiago habían parado la oreja y escuchado cada detalle de la conversación.
Los gemelos intercambiaron una mirada cómplice y, aprovechando que las mujeres estaban distraídas, se escabulleron de puntillas hacia su habitación.
—Por cierto, ¿cómo es que tuviste tiempo de venir hoy? —Talía se apresuró a desviar la atención para evitar más preguntas incómodas.
—Tengo una gala de premiación en unos días, así que vine a relajarme. ¡Ah! Tienes que ir, necesito que estés ahí para presenciar el momento de gloria de esta gran estrella, y luego lo celebraremos por todo lo alto.
Mientras hablaba, sacó una elegante invitación de su bolso y se la entregó. Al ver los detalles en letras doradas, Talía no pudo ocultar su alegría.
—¿Vas a ganar como Mejor Actriz?
Gema no respondió directamente; en su lugar, se acomodó el cabello con coquetería e hizo una pose sumamente dramática.
—A partir de ahora, puedes llamarme "Gema Serna, la galardonada superestrella".

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi ex-marido me arruinó, volví con sus hijos