Isabel había perdido sus coches, casas, joyas y los ahorros en el extranjero. Ahora estaba en la ruina, más pobre que un pordiosero.
El Grupo Vectorial estaba al borde del colapso debido a la falta de liquidez, la fuga de personal y los proyectos cancelados. Cuanto más tiempo pasaba, más dinero perdía; la quiebra era inminente.
Su única opción era vender la empresa mientras todavía valiera algo. Aunque estaba mal gestionada, tenía valor de adquisición. Varias empresas nacionales estaban en contacto con Isabel. Ofrecían poco, pero suficiente para pagar la deuda y que le sobrara algo.
Lo más importante era saldar la deuda para poder casarse con Pedro. Una vez dentro de la familia Escobar, podría usar su poder para resurgir.
Las cosas dan muchas vueltas. Antes, cuando la familia Galarza quiso vender su centro comercial, la familia Echeverría había saboteado la venta con campañas de desprestigio para bajar el precio. Luego usaron el nombre de Cristian para presionar a otros compradores, quienes no se atrevieron a ofenderlo y se retiraron. Al final, el Mercado Galarza quedó desierto hasta que los Echeverría intentaron comprarlo por una miseria.
Ahora, Nerea les pagaba con la misma moneda.
De repente, internet se llenó de escándalos sobre el Grupo Vectorial. La fuente era la exasistente de Isabel, quien denunció formalmente a la empresa por evasión de impuestos, sobornos, sobreprecios en subcontrataciones y robo de salarios.
Además, la asistente hizo una transmisión en vivo revelando la verdadera cara de Isabel.
—Amigos, estoy deprimida, de verdad. Isabel tiene un carácter horrible. Cuando se enoja me pellizca los brazos. Hubo un tiempo en que los tenía llenos de moretones. Tengo fotos, miren.
—Gracias por su apoyo. Les cuento que no solo me pellizcaba; cuando le daba el ataque, me aventaba el celular, tazas, bolsas, lo que tuviera a la mano.
—Una vez que estaba enferma y reaccioné lento, no pude esquivarla y me hizo un chichón en la frente. Muchos compañeros me vieron y tuve que decir que me había caído, pero fue ella.
—Me llamaba de madrugada y si tardaba un segundo en contestar, me gritaba. Al final no aguanté más y renuncié.
—Como sé demasiados secretos, me amenazó con meterse con mi familia si hablaba. Viví con mucho miedo.
—¿Es una amante? ¡Claro que sí! Se los confirmo: sabía que él estaba casado. Incluso se provocó un aborto para culpar a la esposa. No tienen idea de lo mala que es.
—¿Por qué ya no tengo miedo? Porque confío en la justicia. Si algo me pasa a mí o a mi familia, ya saben que fue ella.
Los comentarios en el video se dividían entre el apoyo a la chica y los insultos a Isabel. Gracias a esto, Isabel y el Grupo Vectorial quedaron en el ojo del huracán.
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El juego desarrollado por Jaime y Liam se lanzó oficialmente, recibiendo elogios y descargas masivas.
Aunque Nerea sabía que el juego de su hermano sería un éxito global, verlo con sus propios ojos la llenó de emociones encontradas.

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