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Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio romance Capítulo 467

Ulises se adelantó y lo apartó de un tirón.

Su fuerza, potenciada por la prótesis mecánica, fue considerable, y Sergio soltó un alarido.

—Tu mamá violó la ley, mató a alguien y está en la cárcel. ¿Y todavía quieres que mi tío la salve? ¿Acaso quieres meter a mi tío en problemas para que él también acabe preso y yo me quede sin tío por tu culpa?

—¡Mentiroso! Yo no quiero eso, solo quiero a mi mamá.

Ulises respondió con frialdad:

—Pues vete a la cárcel con ella.

Sergio no esperaba esa respuesta y se quedó pasmado.

—¡Tú...!

Ulises levantó la cabeza y miró a Cristian, con el rostro serio y solemne.

—Papá, él acaba de empujar a mi mamá. No pienso reconocerlo como mi primo. ¿Se va a quedar a vivir con nosotros? Si él vive en nuestra casa, yo no vuelvo nunca más. Quédate tú con él.

Cristian respondió de inmediato:

—No va a vivir con nosotros.

—¡Tío! —chilló Sergio. A sus doce años, ya no era un niño pequeño que no entendiera las cosas.

Sabía perfectamente que su tío era su único pariente con poder ahora. Cristian era el hombre más rico de Puerto San Martín. Mientras estuviera bajo el ala de su tío, su vida no sería peor que cuando estaba con la familia Roldán.

—Tío, tío, no me abandones, por favor —suplicó Sergio, arrastrándose para intentar abrazar la pierna de Cristian.

Cristian le hizo una seña a Yago.

—Llévatelo.

Yago y los guardaespaldas se llevaron al chico a la fuerza, y solo entonces el juzgado quedó en verdadero silencio.

—Nere... —Cristian miró a Nerea, intentando decir algo.

Pero Nerea lo ignoró olímpicamente y se dirigió a su hijo:

—Ulises, mamá tiene cosas que hacer. Vete a casa con tu papá.

Ulises asintió obediente.

—Entendido, mamá.

Nerea saludó a Liam y se dio la vuelta para irse.

Condujo su coche siguiendo a la patrulla hasta las afueras del reclusorio.

En su pesadilla recurrente, Esmeralda había vivido una vida llena de lujos, rodeada de nietos. Noa controlaba firmemente los negocios de la familia Roldán, convirtiéndose en el patriarca indiscutible. Con el respaldo del Grupo Vega, bajo su liderazgo, la familia había prosperado hasta convertirse en una de las más poderosas.

Pero ahora, en el mundo real, Esmeralda entraba en la misma prisión donde Nerea había estado en sus pesadillas. Noa y el resto de los Roldán fueron dispersados en otras cárceles.

Quizás, el final de esa pesadilla no era inmutable.

Al igual que había logrado recuperar a Emilia.

Capítulo 467 1

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