Entrar Via

Mi Marido Prestado romance Capítulo 336

Eleonor se detuvo en seco.

Antes, ya había escuchado que la familia Estrada era bien conocida por sus proyectos de apoyo social. Sin embargo, quizá por haber pasado tanto tiempo con los Rodríguez, ella había terminado pensando que esas cosas no eran más que fachada, el típico teatro de las familias poderosas para quedar bien.

Pero resultaba que la familia Estrada no era así.

Ellos, en serio, querían ayudar a la gente en todos los aspectos posibles.

Eleonor sintió una punzada de vergüenza por sus pensamientos anteriores. Estaba por decir algo, cuando escuchó a Rufino preguntar:

—Este proyecto lleva tiempo buscando a un asesor en medicina tradicional y todavía nos falta alguien adecuado. Ahora solo depende de si tú quieres unirte.

Eleonor no dudó ni un segundo.

—Por supuesto que quiero —respondió convencida.

Aún recordaba las palabras que sus padres le habían repetido tantas veces. Además, aunque las enfermedades crónicas parecieran imposibles de curar, si se manejaban bien, no afectaban la vida de las personas de forma significativa.

Rufino no se sorprendió por su respuesta.

—Pensaba proponerte esto: cada mes te pagamos una cantidad justa por la asesoría, y cuando el proyecto...

—Si se trata de un proyecto de apoyo social, yo también quiero aportar lo mío. No es necesario que me paguen —lo interrumpió Eleonor con una sonrisa cálida—. Aunque, eso sí, no puedo descuidar la consulta ni los proyectos del Grupo Rodríguez, así que solo podré venir una o dos veces por semana.

—Con eso basta —afirmó Rufino, asintiendo. Notó la determinación en ella y ya no insistió sobre el dinero.

Igual, habría tiempo después para buscar una forma de agradecerle.

La mirada de Rufino hacia ella se llenó de respeto y aprecio.

...

Iker apareció en la puerta justo en ese momento. Al ver la escena, alzó una ceja y, con un gesto juguetón, golpeó la puerta con los nudillos.

—Rufino, ¿no te parece que deberías avisarme si vas a robar talento de mi lado?

Rufino le dirigió una mirada y soltó una risa ligera.

—No es para tanto. Según entiendo, la doctora Muñoz no es precisamente empleada formal del Grupo Rodríguez, ¿o sí?

“…”

Vaya, sí que se lo tomó en serio.

Iker hizo una mueca, decidió ignorarlo y se acercó a Eleonor.

—¿Ya terminaron? Si sí, nos vamos a casa.

—Ya casi —contestó Eleonor, sin entender del todo sus intenciones. Se levantó y miró a Rufino—. Señor Rufino, si después surge cualquier asunto, puede pedirle a alguien del área de proyectos que me contacte.

Capítulo 336 1

Capítulo 336 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Marido Prestado