Entrar Via

Mi Marido Prestado romance Capítulo 376

El tono de su voz era sereno, pero se notaba la determinación detrás de cada palabra.

En ese momento, Florencia no pudo evitar mirarlo con otros ojos.

—Vaya, por fin parece un hombre de verdad.

Si Iker lograba cortar lazos con su familia, entonces el hijo que Ellie llevaba en el vientre podría tener un papá de verdad.

Eleonor no sabía en qué estaba pensando Florencia, pero no quería verse envuelta en los asuntos de la familia Valdés, así que no pudo evitar intervenir:

—No me importa si ustedes se pelean o se reconcilian, pero no quiero que me incluyan en nada de eso.

Miró a Fabián y continuó:

—Desde el principio te lo dejé claro, no necesito que hagas nada por mí. Por favor, dile lo mismo a tu mamá.

Apenas terminó de hablar, cerró la puerta de un portazo.

Florencia, que se había quedado callada hasta entonces, por fin habló:

—Si no fuera por lo que pasó con Virginia, todo sería diferente.

—¿A qué te refieres? —preguntó Eleonor.

Con la garganta reseca, Eleonor cruzó la sala hasta el bar y se sirvió un vaso de agua fría.

Apenas el agua tocó sus labios, del otro lado de la puerta se escuchó un alboroto tremendo. No sabía qué estaban haciendo madre e hijo, pero el escándalo fue intenso y, al poco rato, todo quedó en silencio.

Florencia casi se atragantó del susto, se llevó la mano al pecho y, cuando recuperó el aliento, retomó la conversación de antes:

—Si no hubiera pasado eso, la verdad es que él no es tan mala persona.

Al menos, pensó, le daba cien vueltas a Iker, ese tipo que sólo arrastraba conflictos familiares.

Eleonor bebió la mayor parte del agua y, con voz tranquila, dijo:

—Tú eres abogada, deberías saberlo mejor que nadie: en este mundo no existen los “y si”. No hay manera de cambiar lo que ya ocurrió.

El tiempo nunca retrocede.

A las personas sólo les queda seguir adelante después de los hechos, voluntaria o forzadamente. No hay vuelta atrás, ni oportunidad de empezar de cero.

Florencia soltó un suspiro:

—Ya sé, sólo estaba soñando un poco, dejándome llevar por el idealismo.

...

—Ding dong—

El timbre sonó de pronto.

Eleonor ni siquiera necesitó mirar por la mirilla para saber quién era.

Sin embargo, pensó que era momento de dejar todo aún más claro con Fabián.

Capítulo 376 1

Capítulo 376 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Marido Prestado