Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 1064

A mitad de camino, Nanette recibió una llamada de Joaquín Cortés.

Ahora, Joaquín la consideraba sinceramente como a su propia hija, por lo que hablaba con mucha más confianza.

—Nanette, ¿Noel y tú van a venir a cenar?

Nanette, casualmente, también extrañaba al bebé.

—Claro, voy a llamarlo ahora mismo. Si no tiene otros planes para esta noche, iremos juntos.

Joaquín colgó el teléfono, radiante de felicidad.

—Ulises, creo que de ahora en adelante no hace falta que le comente las cosas a ese terco hijo mío. Se lo diré directamente a Nanette. Si ella acepta, es como si Noel hubiera aceptado.

Ulises jugaba suavemente con los deditos del bebé.

Desde que ese pequeño había llegado a la casa, sentía que tanto él como Don Joaquín habían rejuvenecido un montón.

Cada mañana al despertar, sentían que les esperaba un hermoso día.

Ya no era como antes, cuando la casa siempre estaba inmersa en un ambiente sombrío.

—Don Joaquín, ¿no se ha dado cuenta de lo mucho que el joven Noel obedece a su esposa? ¿No siente celos?

Joaquín se rio tanto que sus ojos se redujeron a dos rendijas.

—Hay un dicho que dice: «Hazle caso a tu mujer y prosperarás». Quién sabe, tal vez mi Nanette sea el amuleto de la buena suerte de esta familia.

Ulises asintió.

—Eso parece.

La niñera llegó con el biberón recién preparado.

Joaquín quiso darle de comer él mismo, pero Ulises le suplicó con mirada de perrito regañado.

—Don Joaquín, déjeme darle el biberón aunque sea una vez. Siempre se lo da usted, yo nunca he alimentado al pequeño Aarón.

Aunque un poco a regañadientes, Joaquín le entregó el biberón.

—Toma, toma. Esta vez te toca a ti, pero la próxima es mía, ¿eh?

Ulises sonrió de oreja a oreja.

—¡Sí, señor!

Apenas la tetilla rozó sus labios, el pequeñín estiró sus manitas regordetas y abrazó el biberón.

Ulises no pudo evitar comentar:

—Don Joaquín, presiento que el pequeño Aarón es muy inteligente. ¿Cree que sea un genio como el joven Noel?

Joaquín no se cansaba de mirarlo.

—Lo más probable es que sí.

Los dos se quedaron charlando alegremente alrededor del bebé durante un buen rato.

Hasta que sonó el teléfono.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó