Liam respondió: —Señorita, primero que nada, tú y yo no somos novios. Segundo, ella es mi compañera Nina Villagrán.
La chica de cabello largo era Sabrina, la reina de belleza de la Academia Omega y la supuesta novia de Liam, aunque él nunca lo había confirmado.
Al ser rechazada públicamente por Liam, Sabrina se molestó bastante, pero cuidó que no se notara en su expresión.
Saludó a Nina por iniciativa propia. —¿Nina Villagrán? No me suena tu nombre. ¿Eres nueva?
Nina sonrió levemente. —Estoy en segundo año de Ciencias Biológicas.
Alguien reconoció quién era Nina. —¿Nina? ¿Acaso eres la que sacó puntaje perfecto en varias materias el año pasado?
Nina fue cortés. —Sí, pero fue pura suerte.
Bostezó discretamente, y su tono se volvió más perezoso. —Sigan platicando, yo me adelanto.
Quien reconoció a Nina fue una chica de cabello corto y aspecto rudo, que la miraba con entusiasmo.
—Es el primer día de clases, todos decían de juntarnos. ¿Jalamos a cenar en la noche?
Liam intervino: —Yo invito. Vamos al Cristal en la Plaza Mayor.
***
Después de dormir una siesta en el salón del consejo estudiantil, las ojeras de panda de Nina finalmente desaparecieron.
Poco después de despertar, sus compañeros la arrastraron al restaurante.
Pensó que sería algún lugar sencillo cerca de la academia, pero al llegar se dio cuenta de que el Cristal era un restaurante de lujo con estrella Michelin.
El grupo era de siete u ocho estudiantes, mitad hombres y mitad mujeres.
Nina, que casi nunca iba a clases, apenas ubicaba a Liam.

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