El sábado, Bianca acompañó a Elena a su chequeo de maternidad.
Al salir del hospital, ambas aprovecharon para comer y dar una vuelta por un centro comercial cercano.
Bianca le escogió un par de vestidos hermosos y unos zapatos elegantes a Elena.
Al momento de pagar, la encargada de la tienda se acercó con una sonrisa cortes y le dijo a Bianca:
—Señora, el director Valiente nos avisó que vendrían. Dejó indicaciones de que todo lo que ustedes elijan hoy correrá por su cuenta.
Bianca dejó escapar una risa burlona.
—Claro, le encanta hacerse el generoso pagando un par de vestidos, pero cuando le exijo que le devuelva a Elena las acciones que le dio a Ezequiel, ahí sí le tiembla el pulso.
Al ver que la mención de Hugo había puesto de mal humor a Bianca, Elena sugirió suavemente:
—Si quieres, podemos dejar las cosas y no comprar nada.
Bianca le apretó la mano con cariño.
—¡Para nada! Todo su dinero les pertenece a ustedes, no tienes por qué ahorrarle un solo centavo.
Dicho esto, Bianca pidió que le empacaran tres pares de zapatos adicionales.
Elena se rio, sorprendida.
—Son demasiados, no creo que pueda usarlos todos.
Bianca le explicó:
—En Ciudad del Río llueve mucho. Si se te mojan los pies, tendrás con qué cambiarte. Eso sí, ten mucho cuidado cuando llueva, trata de no salir si no es necesario.
—Lo tendré en cuenta.
Con las compras hechas, Bianca acompañó a Elena hasta su departamento.
Como Alejandro seguía en su viaje de negocios, Elena le insistió a Bianca que se quedara a dormir.
El departamento tenía cuatro habitaciones de huéspedes. La señora Salinas las mantenía siempre impecables, así que estaban listas para usarse en cualquier momento.
Al notar que Elena tenía un perro y un gato, Bianca sonrió con ternura.
—¿Te gustan mucho los animales?
Elena acarició suavemente la cabeza de Chispa.
—Sí, muchísimo. Pero antes nunca tuve la oportunidad de tener mascotas.
El corazón de Bianca se encogió con una mezcla de tristeza y nostalgia.
Si Elena hubiera crecido a su lado, la habría dejado tener la casa llena de animales si así lo hubiera querido.

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