Entrar Via

Cadenas de odio: La esposa equivocada romance Capítulo 81

Elara sostenía el cuerpo de su padre contra su pecho, con las rodillas golpeando el frío granito de la escalinata. No le importaba que cientos de estudiantes se hubieran detenido a mirar, ni que Sophie gritara pidiendo una ambulancia a sus espaldas. Solo existía el peso muerto de Alfonso y el crujir de esos papeles malditos que él aún apretaba entre sus dedos rígidos.

​—¡Papá! ¡Papá, mírame! —el llanto de Elara no era un llanto normal; era un aullido animal, un sonido desgarrador que nacía desde lo más profundo de sus entrañas—. ¡No me dejes ahora! ¡Por favor, respira! ¡Te lo suplico! ¡RESPIRA!

​Sus manos temblorosas intentaron iniciar una maniobra de reanimación, pero sus propios sollozos la asfixiaban. En ese momento, un coche chirrió sobre el pavimento y Dante apareció. Bajó del vehículo antes de que se detuviera por completo, su rostro era una máscara de terror puro al ver la escena.

​—¡Elara! —rugió él, corriendo hacia ella.

​Pero cuando Dante intentó poner una mano en su hombro para ayudarla, Elara se sacudió como si la hubiera tocado un demonio. Se giró hacia él, y Dante se detuvo en seco. Nunca, ni en los días de mayor odio, había visto esa mirada en ella. No era odio; era una frialdad absoluta, una locura lúcida que daba más miedo que cualquier grito.

​—No lo toques —susurró ella, con una voz que cortaba como el hielo—. No te atrevas a tocarlo.

​—Elara, déjame ayudarte, los médicos están llegando... —intentó decir Dante, con la voz rota.

​—¡Tú lo mataste! —gritó ella, poniéndose de pie con el sobre arrugado en la mano—. ¡Le hiciste creer que su vida era una amenaza! ¡Murió pensando que su propia existencia era mi ruina!

​Elara le lanzó los papeles a la cara. Dante ni siquiera intentó esquivarlos. Los documentos volaron por el aire mientras los paramédicos llegaban para declarar lo inevitable. Alfonso Ríos se había ido. Y con él, se había llevado la luz de los ojos de su hija.

​Tres días después...

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cadenas de odio: La esposa equivocada