—Agus, muchacho, ¿qué ocurre?
La llamada entró directamente a la residencia de la familia Carrasco. Tras identificarse, el guardia de seguridad le pasó el teléfono al anciano sin dudarlo.
—Abuelo Jacobo, necesito pedirle un favor muy urgente.
—Dime —El tono del señor Jacobo se volvió solemne al instante.
Sabía perfectamente que Agustín Sandoval no era el tipo de joven que llamaba por nimiedades.
Si se comunicaba con él a esas horas, la cosa iba en serio.
—¿Le suena el nombre de un tal Alain Dubois?
—Acabo de enviarle dos retratos a su teléfono. Es muy probable que ese nombre sea una identidad falsa que adoptó tras huir a Estrellonia.
¿Huyó a Estrellonia?
¿Entonces era un ciudadano de Mirasia?
El abuelo Jacobo le pidió a Agustín que le mandara los dibujos rápido.
Al observar el retrato del anciano, frunció el ceño. Evidentemente, el hombre estaba muy enfermo; su rostro plagado de manchas negras lo hacía irreconocible.
Pero cuando pasó a la segunda imagen, la del rostro rejuvenecido, las pupilas del señor Jacobo se contrajeron y su mirada se volvió afilada como una espada.
—Agus, ¿dónde viste a este individuo?
La voz del abuelo Jacobo temblaba de furia y ansiedad a partes iguales.
Con solo escuchar ese tono, Agustín supo que el anciano había identificado al sujeto.
—Está en Villa Solana. Se presentó como el maestro de Charlotte Dubois, una estudiante de intercambio en la Universidad de Viento Claro. Su salud está muy deteriorada y quería que Cecilia lo tratara.
Agustín resumió la situación rápidamente.
El señor Jacobo llamó a su escolta personal con un gesto urgente, ordenándole que preparara las líneas seguras.
Mientras tanto, le explicó a Agustín:
—El verdadero nombre de este hombre es Luciano Acosta. En su juventud, fue uno de los talentos más brillantes de la Universidad de Viento Claro.
Era un genio de la física, especializado en el desarrollo de materiales avanzados para proyectos aeroespaciales...
El abuelo Jacobo se reservó los detalles clasificados, pero la sola mención de su campo de estudio hizo que el corazón de Agustín diera un vuelco.
Física... Ingeniería aeroespacial... ¿Qué relación tenía este hombre con Néstor Ortiz, el verdadero padre de Cecilia?


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