Entrar Via

Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1409

Aunque por ahora esa gente no lograba contactar a los padres de Cecilia, seguro ya intuían que estaban trabajando en una dependencia secreta.

¿Y si usaban esa información para amenazar al gobierno exigiéndoles que entregaran a los padres de Ceci?

Eso pondría a las autoridades en un apuro monumental.

Si no les avisaban a Néstor Ortiz y a su esposa, y algo malo le pasaba a Ceci, al enterarse habría un quiebre definitivo con el Estado.

Impulsados por la desesperación, podrían llegar a tomar decisiones extremas sin importarles las consecuencias.

Y, aunque no hicieran ninguna locura, la angustia por su única hija los dejaría sin cabeza para su trabajo.

Fuera cual fuera el escenario, Esteban Ortega se negaba a verlo convertido en realidad.

—No tienes que preocuparte, abuelo. Además de que tengo guardaespaldas conmigo, dada la situación actual, las autoridades seguramente también han enviado a personas para protegerme en secreto.

Cecilia tenía plena confianza en el respaldo del gobierno.

El operativo liderado por Cristhian Lara había sido impecable y no dejaron cabos sueltos.

Aunque ella no se entrometía en los detalles, Cristhian se había asegurado de hacerle llegar el reporte final a través de Agustín Sandoval.

Ese tipo demostraba que era alguien con quien valía la pena mantener contacto.

Claro que cabía la posibilidad de que Cristhian solo lo hiciera por cortesía hacia Alba Lara.

Fuera como fuera, ella se sentía completamente resguardada.

—¿Acaso no me enviaste tú también guardaespaldas, abuelo?

Lo que Cecilia prefirió no mencionar fue que Agustín también tenía a sus propios hombres custodiándola.

En ese momento, contaba con un pequeño ejército vigilando sus pasos.

Sin embargo, operaban bajo las sombras, asegurándose de no alterar la rutina diaria de Cecilia.

El anciano soltó un suspiro cansado:

—Por más guardaespaldas que haya, en el momento crítico no siempre son suficientes.

—Tu madre también tenía guardaespaldas asignados, y aun así desapareció sin dejar rastro.

Cecilia lo imitó, dejando escapar otro suspiro:

—¿Entonces no confías en el gobierno?

Cuando su hija desapareció años atrás, el abuelo, sin duda, movió cielo y tierra exigiendo respuestas.

¿Qué le habían contestado desde arriba?

Posiblemente alegaron ignorancia, pero dejando caer la sutil advertencia de que dejara de escarbar.

Capítulo 1409 1

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana