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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1488

—Hablaremos de la responsabilidad cuando la encontremos.

Cristhian sabía que Amelia había fallado, pero en el fondo, fue un error de cálculo de todos los superiores.

Debieron haber infiltrado a Amelia como estudiante transferida, y no como personal de apoyo.

Era preferible arriesgar la tapadera que terminar en esta situación.

Y luego estaba ese estudiante al que usaron de rehén... ¡Nadie vio venir que Vanesa se acercaría a él para tender la trampa!

Amelia se tragó la frustración y se enderezó.

Tenía razón, no era momento de lamentarse.

—¡Capitán, mire esto! —llamó un técnico, señalando un video de seguridad donde aparecía la ambulancia.

Era el único vehículo de emergencia que había salido de la zona donde encontraron el auto abandonado en los últimos diez minutos.

—Una ambulancia... ¿Acaso se escondieron en un hospital?

Si de verdad usaron una ambulancia para huir, ¿a qué clínica pertenecía?

Cristhian ordenó que investigaran de inmediato, y en segundos confirmaron que pertenecía a la Clínica Buenavista.

—¿Qué clase de clínica es esa? —Cristhian nunca había oído hablar de ella.

—Buenavista es una clínica privada exclusiva. Se especializan en cirugía estética y tratamientos de belleza.

—Muchas mujeres de la alta sociedad van allí. Dicen que tienen tratamientos antienvejecimiento traídos del extranjero.

—Y operan en una zona gris. Manejan medicinas que aún no están aprobadas por la Secretaría de Salud de Mirasia...

Explicaba Amelia mientras se subía a su camioneta y le hacía una seña al conductor para que arrancara.

Ella sabía perfectamente dónde quedaba el lugar.

—¿Quiénes son los dueños?

Cristhian ya empezaba a sospechar que el lugar estaba podrido hasta la médula.

Si solo se habían robado la ambulancia para huir, era un problema menor.

Pero si la clínica era una fachada, significaba que los habían ayudado a encubrir el secuestro.

Si ese era el caso, la operación de rescate se volvería diez veces más complicada.

Había que admitir que el instinto táctico de Cristhian no fallaba.

No podía asegurar que siguieran adentro, pero la única forma de evitar que la sacaran del país era bloquear todas las salidas.

El Director Vega guardó silencio unos segundos antes de responder.

—Sellar un hospital privado no es tan simple. Primero confirma si la ambulancia de verdad ingresó a sus instalaciones.

—Si regresó allí, aprobaré la orden. Si no, abriremos una investigación sobre la clínica cuando esto termine.

Cristhian sabía que ese era el protocolo correcto.

—Amelia mencionó que las clientas de Buenavista son esposas de políticos y empresarios importantes. Sus conexiones son peligrosas.

El Director Vega le advirtió que no debía entrar pateando puertas si quería evitar una crisis mediática.

Esas señoras no tenían poder por sí mismas, pero bastaba con que se quejaran con sus maridos para que llovieran llamadas de presión al departamento.

Sin embargo, cuando se confirmó visualmente que la ambulancia había entrado al estacionamiento de Buenavista, el Director Vega estalló.

—¡Acordonen todo el edificio! ¡Que nadie entre ni salga!

Y no solo bloquearon el edificio. La policía cerró las avenidas aledañas. ¡A menos que tuvieran un helicóptero, era imposible escapar de allí!

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