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Clímax de oficina romance Capítulo 45

Esa mañana, Luna abandona su habitación y a mitad del corredor se topa con su abogado con una expresión de amanecido que la lleva a revirar los ojos.

—No me digas que no has dormido nada.

—Te has pasado con las copas anoche.

—Eso no me importa, hoy tenemos mucho que hacer.

Ella avanza con pasos firmes.

—Hay noticias de tu empresario atractivo —ella se detiene abruptamente, voltea y lo mira con ojos expectantes.

—¿Qué clase de noticias?

—Me han llamado esta mañana para darme un informe detallado de Dorian.

—¿Y?

—Como te lo he dicho, tiene mujer.

Ella se paraliza al escuchar aquellas palabras que no deseaba escuchar. Saber que semejante hombre tenía esposa le fastidiaba los planes de conquista.

—¿esposa? ¿hijos? ¿perros?

—A decir verdad, la mujer no es del todo su esposa —Luna frunce el ceño y regresa sobre sus pasos ya que las palabras de su abogado causan curiosidad en ella.

—¿Qué quieres decir?

—veras, el hombre no está casado. Simplemente vive con esa mujer hace más de un año.

Los ojos de Luna se agrandan por aquella maravillosa noticia, sus labios se ensanchan mostrando una sonrisa victoriosa.

—¡No es casado! Pero si eso es una excelente noticia, a menos que me digas que ambos comparten a un mocoso.

—No, ni hijos, ni perros, ni gatos…

—pero no todo es malo.

—Tiene mujer, vive con ella, es su pareja.

—En tu valiosa información mencionan que están comprometidos, ¿anillos? ¿una gran joya?

El abogado frunce el ceño y niega.

—No dice nada de compromiso, el hombre solo vive con esta mujer, al parecer fue su secretaria, bueno, la hermana de esta era la secretaria de él, pero luego esta mujer suplanto a la hermana y fue allí que se conocieron.

Luna se queda pensativa.

—¿le gustan las pobretonas? —frunce el ceño.

—No lo sé, Luna.

—No puedes comparar a esa mujercita conmigo, soy rica, hermosa y no me ando con rodeos, no busco nada serio, solo quiero divertirme.

—No creo que a él le guste ese tipo de diversión en estos tiempos.

—Anoche se quedó con nosotros hasta tarde aun teniendo a esa mujer en casa esperándolo.

El abogado no responde, se limita a mirarla y darse cuenta de que enterarse de que Dorian no estuviera casado le deja el camino libre a su jefa.

—El hombre es padrino de la hija de la hermana de su mujer, supongo que acomodo su vida, dejo esa vida de vicio atrás.

Dorian sonríe de medio lado restándole importancia al asunto, y ella se percata de ello. Luna frunce el ceño al darse cuenta de que Dorian era bastante indiferente a su presencia, ¿de verdad estaba enamorado de esa mujer con la que vivía?

—¿Tuviste problemas anoche? —ella nota que él alza una ceja y eso llama su atención, así que esa mujer era importante para él.

—No.

—Tu esposa no es de esas gruñonas.

Dorian se queda pensando en esa palabra, (esposa) Catrina y él no estaban casados, ella era su mujer, pero…

—Entiende cuando tengo mucho trabajo —fue lo que pudo decir.

—entonces no tendrá problemas si te pide que esta noche salgamos y me lleves a conocer la ciudad, es mi primera vez en Los Ángeles. Es una ciudad hermosa, me gustaría conocer más de ella antes de irme a casa. ¿crees que se ponga celosa tu esposa?

Luna provocaba a Dorian a confesar que esa mujer no era su esposa, pero él la trataba como una y eso la cabreaba.

Pero en ese instante los instintos de Dorian se activan y se da cuenta de que su futura socia estaba tomando un rumbo que no le agradaba mucho. Por otro lado, podría estar mal interpretando las cosas.

Tenía que andarse con cuidado o podría dañar los negocios por un mal entendido.

—No sé si pueda esta noche, tengo un compromiso.

—¿con tu esposa? —él la mira y ella a él.

—Si, y mi cuñada.

—¡Oh! Es algo familiar, puedo entenderlo. ¿Podría ser mañana?

¿Cómo se libraba de esa mujer sin ser descortés?

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