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Clímax de oficina romance Capítulo 52

Posiblemente si se pudiera recuperar todo, sin embargo, mientras ella continuara teniendo ese tipo de pensamientos maliciosos no iba a llegar a ninguna parte. Necesitaba sacar ese tipo de su cabeza para poder avanzar en su relación con Dorian.

Si, en su tiempo fue un mujeriego, pero ahora estaba con ella y solo con ella.

Dorian envuelve el cuerpo de su mujer con suma delicadeza mientras que su beso se vuelve más adictivo y delirante. De inmediato el instinto lujurioso de ambos se activa y es Dorian quien termina por empezar sacándole la prenda de la parte de arriba de la ropa de su mujer.

Al despojarla de la misma lo primero que corona son sus tetas por encima del sujetador, pero no demoro mucho en pasar sus manos por debajo de la misma hasta palpar la suavidad de sus senos.

—¡Awwww! —ella gime con fuerza contra los labios de Dorian mientras que siente como masajea la punta de sus aureolas.

Pone a un lado su rostro lo que le permite a él besar su cuello entre tanto continúa masajeando sus pezones, aquellas suaves y delicadas aureolas que tanto lo enloquecían. Finalmente, logra despojarla del sujetador que lo lleva a bajar sus labios hacia uno de ellos.

Se mete una de sus tetas puntiagudas en la boca y comienza a succionar la misma, mientras que Catrina envuelve su cuello entre tanto siente las fuertes succionadas que Dorian le propinaba.

—¡ahhhh! —jadea con la boca abierta y la cabeza inclinada hacia atrás—. Dorian —musita su nombre con voz jadeante.

Aprieta su nuca y él oprime sus costados mientras succiona con mucha más fuerza su teta que provoca que Catrina muerda levemente sus labios.

Las manos del Ceo comienzan a descender poco a poco hasta llegar a la altura de los pantaloncillos de Catrina, suelta el botón y baja la cremallera y todo aquello lo hace mientras no deja de lamer y chupar una de las tetas de ella.

Cuando finalmente despoja la parte de abajo del cuerpo de su mujer, palpa la tela de las bragas de Catrina, desliza los dedos por encima de la tela hasta llegar a un costado de la misma la cual hace a un lado.

—¡Ah! ¡Dorian! —pega un respingo con una leve sonrisa en sus labios.

Los besos del Ceo empiezan a descender por el centro de su cuerpo, pasa la altura de su ombligo y desciende un poco más hasta alcanzar la línea de las bragas de Catrina. Reparte furtivos besos por encima de la tela hasta llegar al nivel del nacimiento de su vagina.

—¡Ahhhh! —ella gime con fuerza al mismo tiempo que abre un poco sus muslos cuando siente que su marido se aferra a los mismo para continuar lamiendo el centro de su coño —. ¡Dorian! —musita con voz muy baja.

Él no se detiene, continúa lamiendo el interior de ella, uno que encontró muy húmedo y más dulce que nunca.

Separa un poco con sus dedos y pasa su rosada lengua por el centro del mismo, manteniendo la mirada abierta, logra vislumbrar y admirar la belleza del interior del cuerpo de su mujer. Sorbe con fuerza los labios internos provocando que Catrina se aferre a su cabello.

Dorian se engancha de las curvas redondas de las nalgas de ella y se mete un poco más entre sus muslos hasta que la oye gemir con más fuerza y poco después una esencia entre dulce y salada se apodera de su paladar.

Capítulo 52 Extra dieciseis 1

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