Celia pensaba para sus adentros que lo importante era calmarlo por el momento. En cuanto a otras cosas, las dejaría para otro día.
Alfredo la contempló por un rato. No veía en sus ojos ni un ápice de afecto hacia él. Al contrario, solo había temor y un deseo urgente por deslindarse de él lo antes posible. ¿Acaso la relación entre ellos ya ni siquiera alcanzaba para ser amigos?
Él admitía que nunca le habían faltado mujeres a su alrededor. En el pasado, jamás habría creído que llegaría a enamorarse de verdad de alguien, ¡y mucho menos de una mujer casada! Al principio se había acercado a ella con sus artimañas, pero después, cuando la ayudó, también lo hizo de corazón. Si ella había sido capaz de perdonar incluso a César, quien le había causado tanto daño, ¿por qué no podía ser igual con él?
De pronto, él sujetó a Celia por los hombros, apretándola con violencia, y al segundo, la jaló a la fuerza hacia su pecho. Esa acción tan repentina la llenó de pánico. Por instinto, comenzó a resistirse.
—¡Alfredo, cálmate, por favor!
—Le diste otra oportunidad a César, ¿por qué demonios no puedes darme una a mí? —La abrazó con fuerza, hundiendo la cara entre el hombro y el cuello de ella—. Ya te divorciaste de él, ¿no? Con la situación en la que está ahora, ¡él no tiene la menor capacidad para protegerte! No tienes idea de a lo que se va a enfrentar.
Celia estaba tensa en sus brazos. Al notar que ella dejaba de forcejear, él suavizó un poco la voz.
—No me voy a casar de verdad con Rocío, y los Suárez jamás van a permitir que sea mi esposa. Así que puedes estar tranquila, no dejaré que te haga daño.
Apenas terminó de hablar, Celia no pudo evitar sonreír con sarcasmo.
—¿Lo que quieres es que yo sea tu amante?
Él no esperaba esa pregunta, de golpe, la soltó. Celia le sostuvo la mirada con total frialdad.
—Dijiste que no te vas a casar con ella, pero ante los ojos de todo el mundo, es tu prometida. Ahora vienes a buscarme a decirme esto, ¿es porque quieres que sea la mujer en medio de su relación?
—No quise decir eso…
—Alfredo, si de verdad tuvieras un poco de conciencia, no deberías haber venido a verme. Rocío ahora me aborrece como a una víbora. Si se llega a enterar, ¿qué medios tendrás para defenderme cuando intente destruirme? Crees que César no puede protegerme, ¿pero estás seguro de que tú sí?
VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Además de lo inútil que es traiciona a la única persona que se preocupa por ella? En lugar de que el dr se enamore de la otra doctora le histeriquea, ya 🥱 aburren que se decida por uno u otro...
Siempre pasa así se saltan capítulos y uno tiene que continuar nomás y se pierde el hilo pero bueno pensé que siendo profesional medio genio sería más perspicaz pero es tan inocente ingenia idiota no sabe lo que quiere, un marido horrible y sigue detrás de él una arrastrada, sin nada de amor propio pero bueno esperemos se arme un poco más y deje de ser manipulable...
Lets go...
Me volví a quedar en el 575. el 576 no aparece...
Porque no me aparece el capítulo 441. Ya leí hasta el 440....
Dónde están los capítulos del 576 al 586 Por qué no aparecen...
Que paso con los capitulos 576 hasta el 586 que no salen?? Esta historia está más larga que un día con hambre....
Ya me imaginaba está cagad por eso lo adelante hasta este capítulo y ya me largo....
Me voy a saltar al menos 10 capítulos ya sabemos que él es un idiota y ella es una masoquista, solo falta por ver cuánto va a seguir soportando y yo no soy de soportar así que si esto se extiende tanto lo iré saltando de 10 en 10 hasta que ella por fin se deje de él y si no de han dejado luego de 100 capítulos lo dejo, ya me cansé....
Está mujer es en definitiva estúpida, me indigna la forma en la que se seja manipular y pisotear por todo el mundo, si veo que a media novela que tiene pinta de quedarse son la basura del marido la dejo, no sirvo para leer basura....