Celia levantó la vista, observó su atractiva cara tan de cerca y sonrió suavemente.
—Eso es lo que pienso, pero no sé qué opine el gran señor César Herrera.
Él apretó los labios con fuerza y se mantuvo en silencio por un largo rato. Celia terminó de curarlo y añadió:
—Dile a tu muchacho que pase a tomar algo. Hace mucho frío afuera y no quiero que hayan venido por nada.
César la miró, pensativo.
Momentos después, Tomás se sentó junto a César, mirando a su alrededor con evidente entusiasmo.
—Qué suerte tengo de poder probar la sazón de la señora. Jefe, seguro que cocina riquísimo, ¿verdad?
César le lanzó una mirada de reojo.
—Nicole nunca me dijo que fueras tan hablador.
Tomás sonrió, incómodo.
—Mi abuelo decía que desde chiquito soy un lengua suelta, pero, pues… voy a intentar cambiar eso.
Celia salió de la cocina con dos tazones de caldo. Tomás estaba ansioso por probarlo, pero en cuanto distinguió unas cosas blanquecinas que flotaban en la sopa, que parecían queso, pero a la vez no, y percibió un olor sumamente familiar, la sonrisa se le fue borrando de la cara.
—Esto...
¡Era un caldo de sesos! A él jamás le había gustado eso desde niño…
Celia jaló una silla y se sentó frente a ellos.
—¿No es de tu agrado?
César usó la cuchara para darle una vuelta al caldo. Jamás en su vida había visto semejante platillo.
—¿Qué es?
Tomás, queriendo tomarle el pelo, intervino de inmediato.
—¡Jefe, esto es una maravilla!
—Ah, ¿sí?
César mostró cierto escepticismo. En cuanto tomó el primer sorbo, la cara se le desencajó. Le supo tan mal que no podía pasárselo, pero tampoco se atrevía a escupirlo. Tomás apretó los labios y agachó la cabeza, sin atreverse a mirar su expresión.
—¿No sabe bien? —preguntó Celia, extrañada—. ¿Será que me salté algún paso?
A Tomás se le torció la boca.
—¿Lo ha ensalzado?
Ella sacudió la cabeza con seriedad.
—La verdad es que no.
Alfredo abrió los ojos de golpe en ese preciso momento. Bajo la tenue y semioscura iluminación del privado, las facciones de la joven mesera guardaban una vaga semejanza con las de Celia. Aunque estaba muy lejos de parecerse de verdad a ella, su lenguaje corporal y su silueta eran sumamente parecidos.
El gerente captó de inmediato el asunto y, con una sonrisa, empujó a la muchacha hacia él.
—Señor, ella es nueva aquí en el club. ¡Apenas va saliendo de la universidad!
La mesera solo levantó la cabeza con timidez y, al notar que el hombre la devoraba con la mirada, encogió los hombros por el miedo.
Alfredo se enderezó de repente.
—¿Cómo te llamas?
—Alicia Rodríguez…
—Acércate un poco más.
Alicia no se atrevió a moverse. El gerente le dio un empujón por la espalda.
—¿Qué esperas? ¡Es el señor Suárez! Si está interesado en ti, ¡tendrás mucha suerte!
Debido al empujón, la joven cayó sobre el pecho de Alfredo, pero él la sostuvo con firmeza y le levantó la mandíbula con la mano. La mirada inquisitiva del hombre hizo que Alicia no se atreviera a sostenérsela. Sintió una opresión absoluta que le caía encima.
Después de unos segundos, Alfredo sonrió y la soltó.
—Alicia, ¿verdad? Tengo un trato que proponerte, a ver si te interesa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Habrá más capítulos? Gracias...
Es el final o continua???...
Nunca en mi vida de lector, habia leido una novela taaaaaaaaaaaaaan LARGA!!!...
Xq tiene final me kede con pena de saber si se casaron el nacimiento del niño 💔...
Me ha gustado esta novela, pero siento que se está extendiendo demasiado, muchos problemas y no se resuelve ninguno. Ojalá no la alarguen más, y todo no se vaya a resolver en el último capítulo, como siempre....
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...
Además de lo inútil que es traiciona a la única persona que se preocupa por ella? En lugar de que el dr se enamore de la otra doctora le histeriquea, ya 🥱 aburren que se decida por uno u otro...
Siempre pasa así se saltan capítulos y uno tiene que continuar nomás y se pierde el hilo pero bueno pensé que siendo profesional medio genio sería más perspicaz pero es tan inocente ingenia idiota no sabe lo que quiere, un marido horrible y sigue detrás de él una arrastrada, sin nada de amor propio pero bueno esperemos se arme un poco más y deje de ser manipulable...
Lets go...
Me volví a quedar en el 575. el 576 no aparece...