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Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró romance Capítulo 693

—Jeje, señora, aquí estoy —dijo Tomás, entrando sin esperar a que Carlos terminara de hablar—. Permiso, permiso.

Carlos puso los ojos en blanco. Si no fuera porque sabía perfectamente que Tomás era el guardaespaldas que César le había asignado a Celia, cualquiera que lo viera diría que era el mismísimo amo y señor de la casa.

Celia comenzó a pelar un huevo cocido mientras le preguntaba:

—¿Qué novedades traes?

—Una noticia de la comisaría. Macarena fue a visitar a Julián. —Tomás se sentó a la mesa sin pedir permiso y tomó el plato de Carlos para servirse un poco de comida.

Carlos se aproximó a él de inmediato, indignado.

—¿Acaso no tienes un poco de vergüenza? Ese es mi plato. Tú eres el invitado aquí, ¡y yo soy el dueño de esta casa!

Tomás agitó la mano restándole importancia al asunto.

—¿Y eso qué tiene que ver? Si ya somos hombres hechos y derechos, no te pongas en plan de princesita. En mis tiempos en el ejército llegué a compartir hasta los calzoncillos con mis compañeros. No te compliques la vida.

—Yo…

—Shh, guarda silencio, que estoy hablando con tu hermana de cosas serias. Quédate quieto ahí —dijo Tomás, empujándolo ligeramente para apartarlo.

Carlos estaba a punto de estallar por la rabia. Celia esbozó una sonrisa de resignación, lo consoló con la mirada y regresó de inmediato al tema principal.

—Era evidente que Macarena tendría que ir a verlo. Con todo el revuelo que se ha armado en los medios estos últimos días, si Julián no quiere refundirse en la cárcel solo, va a tener que delatarla.

Cuando Macarena urdió ese retorcido plan en contra de Carlos, jamás se le pasó por la mente que el infeliz la traicionaría, precisamente porque creía tener bajo su control las supuestas pruebas del embarazo de Celia.

En su lógica, si Carlos terminaba en prisión acusado de una agresión sexual, aunque Celia supiera que Macarena estaba detrás de todo, podría amenazarla de inmediato con revelar lo del bebé. De esa manera, tanto Carlos como su futuro hijo se convertirían en sus rehenes. Y aunque ella perteneciera a la poderosa familia Rojas, al verse acorralada en una situación tan precaria, habría quedado de manos atadas.

Sin embargo, Macarena resultó ser una mujer demasiado confiada, y Celia había contado exactamente con ese exceso de seguridad para engañarla.

Capítulo 693 1

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