—Jeje, señora, aquí estoy —dijo Tomás, entrando sin esperar a que Carlos terminara de hablar—. Permiso, permiso.
Carlos puso los ojos en blanco. Si no fuera porque sabía perfectamente que Tomás era el guardaespaldas que César le había asignado a Celia, cualquiera que lo viera diría que era el mismísimo amo y señor de la casa.
Celia comenzó a pelar un huevo cocido mientras le preguntaba:
—¿Qué novedades traes?
—Una noticia de la comisaría. Macarena fue a visitar a Julián. —Tomás se sentó a la mesa sin pedir permiso y tomó el plato de Carlos para servirse un poco de comida.
Carlos se aproximó a él de inmediato, indignado.
—¿Acaso no tienes un poco de vergüenza? Ese es mi plato. Tú eres el invitado aquí, ¡y yo soy el dueño de esta casa!
Tomás agitó la mano restándole importancia al asunto.
—¿Y eso qué tiene que ver? Si ya somos hombres hechos y derechos, no te pongas en plan de princesita. En mis tiempos en el ejército llegué a compartir hasta los calzoncillos con mis compañeros. No te compliques la vida.
—Yo…
—Shh, guarda silencio, que estoy hablando con tu hermana de cosas serias. Quédate quieto ahí —dijo Tomás, empujándolo ligeramente para apartarlo.
Carlos estaba a punto de estallar por la rabia. Celia esbozó una sonrisa de resignación, lo consoló con la mirada y regresó de inmediato al tema principal.
—Era evidente que Macarena tendría que ir a verlo. Con todo el revuelo que se ha armado en los medios estos últimos días, si Julián no quiere refundirse en la cárcel solo, va a tener que delatarla.
Cuando Macarena urdió ese retorcido plan en contra de Carlos, jamás se le pasó por la mente que el infeliz la traicionaría, precisamente porque creía tener bajo su control las supuestas pruebas del embarazo de Celia.
En su lógica, si Carlos terminaba en prisión acusado de una agresión sexual, aunque Celia supiera que Macarena estaba detrás de todo, podría amenazarla de inmediato con revelar lo del bebé. De esa manera, tanto Carlos como su futuro hijo se convertirían en sus rehenes. Y aunque ella perteneciera a la poderosa familia Rojas, al verse acorralada en una situación tan precaria, habría quedado de manos atadas.
Sin embargo, Macarena resultó ser una mujer demasiado confiada, y Celia había contado exactamente con ese exceso de seguridad para engañarla.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cuando al fin ella se rindió, él se enamoró
Hay un corte del trama en el capitulo 496 a la 497, porque no sigue la secuencia, de hecho en el libro original hay discrepancias con lo que tiene desde el capitulo 494...
Además de lo inútil que es traiciona a la única persona que se preocupa por ella? En lugar de que el dr se enamore de la otra doctora le histeriquea, ya 🥱 aburren que se decida por uno u otro...
Siempre pasa así se saltan capítulos y uno tiene que continuar nomás y se pierde el hilo pero bueno pensé que siendo profesional medio genio sería más perspicaz pero es tan inocente ingenia idiota no sabe lo que quiere, un marido horrible y sigue detrás de él una arrastrada, sin nada de amor propio pero bueno esperemos se arme un poco más y deje de ser manipulable...
Lets go...
Me volví a quedar en el 575. el 576 no aparece...
Porque no me aparece el capítulo 441. Ya leí hasta el 440....
Dónde están los capítulos del 576 al 586 Por qué no aparecen...
Que paso con los capitulos 576 hasta el 586 que no salen?? Esta historia está más larga que un día con hambre....
Ya me imaginaba está cagad por eso lo adelante hasta este capítulo y ya me largo....
Me voy a saltar al menos 10 capítulos ya sabemos que él es un idiota y ella es una masoquista, solo falta por ver cuánto va a seguir soportando y yo no soy de soportar así que si esto se extiende tanto lo iré saltando de 10 en 10 hasta que ella por fin se deje de él y si no de han dejado luego de 100 capítulos lo dejo, ya me cansé....