SEGUNDA TEMPORADA
CAPÍTULO 24
Dos meses después...
La música retumba en mis oídos, el olor a tabaco y alcohol
se mezclaba en mis fosas nasales y las luces de colores chocaban contra mis
ojos.
Mi cabeza comenzaba a doler y a la vez a moverse. Estaba
sumamente mareada con el simple hecho de estar aquí sentada. Acaricio mi sien y
maldigo por lo bajo.
—¿Piensas quedarte ahí sentada toda
la noche?- Noah me pregunta y yo lo
fulmino con la mirada- Uy, alguien está
en sus días, este se queja y yo ruedo mis
ojos.
La fiesta estaba llena de desconocidos y yo no podía esperar
para que fuera momento de largarme.
La realidad es que el hecho de que Ignacio pase tanto tiempo
viajando me causaba cierta tristeza y frustración, pero eso no significa que
quiera salir de fiesta con música tan alta y donde todo mundo consume cosas que
con solo olerlas me causaban jaqueca.
Creo que lo que en realidad significa es que tendría mal
humor hasta que le vea, pero ahora él se encuentra en una fiesta junto con sus
amigos, incluyendo a Ricardo.
Estaba sola en mi casa, Ignacio y yo pudimos haber sacado
provecho de esta situación, pero él tenía que estar allá también.
—¿Aburrida?- James me pregunta de
la nada y me ofrece una botella de agua, asiento y tomo la
botella, agradeciendo por lo bajo—Si...Estar sobrio en las fiestas puede ser
aburrido hasta que los demás están
ebrios. Te prometo que es lo mejor verlos cayéndose,
besándose con personas que ni conocen y diciéndote tantas cosas sin sentido.-
asegura y yo suelto una pequeña risa-. Ver a las personas ebrias es mucho mejor
que estar ebrio-yo bufo y lo miro.
-¿Sabes? Me he puesto a pensar un poco
y la realidad es que nunca te he visto
beber, que lo recuerde-murmuro y
él sonríe, entrecierro mis ojos-. O con
una chica- susurro y su sonrisa ahora
crece.
Él relame sus labios y me mira
directamente.
—¿En serio?- me pregunta y yo me
encojo en hombros. El se acomoda hasta que su cuerpo quede
justo apuntando hacia el mío, entonces suspira- Franchesca estoy con alguien- admite y yo abro mis ojos
como platos.
-¿Qué? - pregunto sorprendida. Llevo tanto tiempo
conociéndolo y en mi puta vida lo hubiera imaginado. Él asiente-
¿Quién? ¿Por qué no sabía nada? ¡Habla! — exclamo y este
simplemente ríe.
-En realidad nadie lo sabe porque no es
una relación seria, bueno, no para... Esa
persona- murmura por lo bajo, él mira
a su alrededor y yo decido acercarme a él —. Estoy viéndome
con alguien que tiene, una mentalidad sumamente abierta, no le gusta estar con
una sola persona al mismo y tiempo y... Yo
entiendo eso, aunque en realidad me
gustaría que pudiéramos ser algo más,
sólo nosotros dos- admite y yo ladeo mi
cabeza, escuchando cada palabra que dice —. ¿Sabes? Siempre
que los veo a ti y al tío Ignacio siento un poco de envidia, de la buena. Ambos
se aman el uno al otro, sólo tienen ojos para ustedes mismos, irradian amor a
donde sea que vayan. Es todo lo que he buscado toda mi vida, pero parece que
nunca llegara-se encoge en hombros y yo sonrío levemente de lado.
-El amor es algo que no debes de buscar, simplemente llega a
ti cuando el momento es el indicado-susurro y él alza sus cejas.
-¿Crees que tenga que dar clases en una
escuela para encontrarlo?- bromea,
ruedo mis ojos con una sonrisa y suelto
una pequeña risa-Hey, funcionó para
ustedes.
—Si, lo sé.- suspiro y no puedo
evitar pensar en Ignacio .- Sonrío
inconscientemente.
-Es Noah- James habla y yo alzo mi
mirada, frunzo el ceño y miro a mi
alrededor- No-ríe.- Noah es la persona con la que estoy
viéndome admite y yo abro mis ojos como platos.
-¿Qué?— pregunto estupefacta y este
se encoge en hombros con una sonrisa.-
James, ¿eres gay?
-Uh... Es algo raro de explicar pero antes de él, nunca tuve
atracción hacia los chicos. Siempre me gustaron las mujeres, pero hay algo en
el que lo hace tan tentador – admite y yo alzo mis cejas levemente.
-Bueno eso es... En realidad me
sorprende, pero si te hace feliz, entonces yo soy feliz por
ti-admito y este sonríe de oreja a oreja—. ¿Ignacio sabe?
-El tío Ignacio sabe todo lo que pasa en mi vida-se encoge
en hombros—, es como el papá que siempre quise tener. El mío es una
mierda-comenta y yo rasco mi nuca.
Ignacio me había contado un poco
sobre la situación familiar de James. Sus padres nunca están
en casa pero cuando lo están no paran de pelear, su madre es adicta al alcohol
y su padre a las mujeres..
Pero por alguna razón simplemente no se divorcian. También
me contó como el fue educado en casa y en realidad las personas que lo criaron
fueron las señoras que trabajaban en su casa y después de sus trece años, Ignacio
-¿Por qué yo nunca los he visto juntos?
– pregunto y James borra su sonrisa y
muerde su mejilla interior.
-No creemos que sea bueno estar juntos
en público-admite y yo ladeo mi cabeza,
confundida—. Sólo tu, Ignacio y Noah
saben sobre mi sexualidad, si mis padres se enteraran me
matarían. Aparte Noah dice que lo pone más de esta manera .- entrecierro mis
ojos—. Ya sabes, estar con alguien que todo mundo piensa que le gustan las
mujeres-susurra y yo sonrío
de lado.
-Bueno, Noah... es Noah-me encojo en
hombros y él sonríe. -Entonces estas con Noah, pero Noah
esta con otras personas a la vez.- confirmo y él asiente, chasqueo mi lengua—.
Eso apesta- admito y este asiente.
-Pero al menos tengo una parte de él
conmigo, prefiero eso que nada-se
encoge en hombros y yo hago un puchero.
-Pero, ¿es lo que en realidad quieres?.-
pregunto y él infla sus mejillas-Digo, por lo que me dices
yo tengo entendido que tu buscas algo más serio y creo que si no estas
completamente feliz con tu relación, si no te llena y si no es lo que tu quieres
en realidad, ¿por qué sigues? - pregunto y él junta sus labios en una línea
firme.
- Porque lo quiero a él.
Y esas fueron sus últimas palabras antes de que Liz y Luke
llegaran con nosotros, ahogados en alcohol y diciendo cientos de estupideces.
Liz incluso se sienta en mis piernas y me cuenta sobre lo feliz que estaba sin
Niall y como esperaba que se le
cayera el pene. Supongo que eso es bueno.
El resto de la noche la pasamos los cuatro juntos, Noah
seguía perdido por ahí y juro que si James no me hubiera dicho lo anterior
nunca me hubiera dado cuenta de como toda la noche estuvo viendo a su
alrededor, en busca de él. Hago un mohín con mis labios y suspiro.
—¿Me acompañas a fumar un cigarrillo? — Liz me pregunta y yo
asiento. .
Ambas nos levantamos y nos dirigimos hacia la salida.
Una vez fuera ambas caminamos a unos minutos de la casa y
nos sentamos en el suelo. Lizbeth saca su cajetilla de cigarrillos, toma uno y
lo enciende.
Acaricio mis muslos y miro a mi alrededor. El aroma a tabaco
se impregna fuertemente en mis fosas nasales causándome dolor de cabeza, cierro
mis ojos fuertemente, tratando de ignorarlo.
-¿Podrías tratar de alejar el humo de mi? - pregunto y
acaricio mi sien.
Abro mis ojos y noto como Liz fruncía el ceño pero se aleja
unos centímetros de mi y saca el humo hacia el lado contrario de donde yo me
encontraba. Agradezco por lo bajo.
—Hey, ¿cómo va todo con Ignacio?- me
pregunta animada, suspiro.
-Bien-me encojo en hombros, ella alza
sus cejas-, es sólo que no puedo verlo
tan seguido como antes. Con eso de la
expansión por Estados Unidos se la lleva viajando y en serio
lo extraño-admito y Lizbeth hace un puchero.
-¿Por qué no vas con él?- me pregunta,
para luego darle otra calada a su cigarro..
Hago una mueca.
-Tengo clases en casa.- le recuerdo y
ella rueda sus ojos—. Aparte, Ricardo El
dice que tenemos que disfrutar el tiempo que nos queda
juntos antes de que Ignacio y yo nos casemos- susurro y Lizbeth alza sus cejas.
- ¿Y dónde esta él ahora? Ah, si. En
Nueva York con su yerno, que lindos
– dice con sarcasmo y yo no evito reír,
Liz me acompaña-¡Es estúpido! Ambos
se contradicen tanto. Primero Ricardo con esa mierda y luego
Ignacio con que quiere casarse contigo porque no quiere estar un segundo lejos
de ti y lo primero que hace es irse a otro continente-se queja, rasco mi nuca—.
Si quieres mi opinión, yo pienso que los hombres son y siempre serán una
mierda— gruñe, le da una última calada a su cigarrillo y lo aplasta
contra el suelo, apagándolo. Asiento.- Al carajo los hombres
y toda su mierda,
hoy vamos a divertirnos .-asegura.
Ella se coloca de pie y me ayuda a mi a hacer lo mismo.
Ambas nos adentramos en la fiesta de nuevo, pero esta vez Lizbeth nos lleva
hacia donde todo mundo se encontraba bailando.
Ambas nos dejamos llevar por la música, nos estábamos
divirtiendo. De pronto Lizbeth toma dos shots de alcohol y me entrega uno, hago
una mueca. Al carajo. Decido beberlo y me arrepiento al instante, pero no lo
suficiente para detenerme.
Ni Ignacio ni Ricado están, al carajo, yo también puedo
divertirme.
Bebo algunos seguidos y el alcohol
todavía no hacia efecto, pero con el
tiempo había aprendido que no tardaría mucho en llegar. Liz
y yo bailamos al ritmo de la música, saltamos y cantamos a todo pulmón.
Estaba divirtiéndome.
Estaba.
No sé en que momento llegué al baño,
ni el momento que comencé a vomitar.
James sostenía mi cabello mientras que
Lizbeth estaba dormida con su cabeza
recargada en em tanque del retrete.
Sollozo y siento las manos de James
acariciar mi espalda.
-Me duele- sollozo y me separo del
retrete.
Él me ofrece un vaso con agua el
cual yo sorbo un poco para así enjuagar
mi boca. Seco esta con una servilleta que James me había
dado y me quedo sentada, unos segundos..
-Después de verte sobria por tanto
tiempo, ni siquiera me molesta que no
me hayas acompañado esta noche a estar sobrios juntos- este
bromea y yo hago un puchero—. Vamos, te llevaré a casa — este dice y me ayuda a
levantarme.
Ambos comenzamos a salir de este
lugar y James menciona como Luke se
encargaría de Lizbeth. Ambos salimos de la fiesta y nos
introducimos a su auto. Lo extraño de todo esto es que ni siquiera me siento
ebria, pero sentía tantas ganas de vomitar.
Tome tan solo tres shots, sé que
todo esto no es por el alcohol.
—Ni siquiera estoy ebria- murmuro
y James me mira confundido. -No he

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Daddy