▪︎FIN SEGUNDA TEMPORADA ▪︎
Ignacio pov's
Suspiro y acaricio el cabello de Franchesca ,
quien dormía a mi lado tranquilamente.
Sus labios estaban levemente entreabiertos, su pecho subía y
bajaba lentamente y sus manos estaban por debajo de su cabeza. Es tan hermosa y
tan mía. Desciendo mi tacto por sus brazos hasta llegar a su vientre, sonrío en
cuanto siento este.
Esta pequeña ni siquiera ha nacido y
ya estoy completa y profundamente
enamorado de ella. Sólo dos meses más
para poder tenerla entre mis brazos,
abrazarla, besarla y poder observarla.
Sé que será absolutamente bella, justo como su madre. Sonrío
por pura inercia y relamo mis labios. De un segundo a otro, Franchesca suelta un pequeño quejido y se mueve un poco,
beso su hombro desnudo.
-Buenos días-susurro y escucho
como ella suspira.
Entonces se gira hasta quedar volteada hacia mi, ella sonrie
somnolienta y yo no evito en darle un corto beso en los labios
—. ¿Cómo durmió, señora Diaz?- pregunto y esta suelta una
pequeña risa.
Ella adoraba que le dijera de esa manera, lo sé. Franchesca chasquea
si lengua y me mira unos segundos.
—De maravilla.
Entonces nos quedamos así unos minutos.
Ambos recostados sobre la cama,
mirándonos el uno al otro y hablando de pequeñas cosas e
insignificantes.
Decimos algunos nombres para la pequeña al aire, pero como
los últimos cuatro meses, nada nos convence por completo. También la beso por
unos minutos. Aún no me acostumbro a no tocar su cintura, pues desde que su
barriga comenzó a crecer, me ha prohibido tocarla cuando la besó.
Franchesca dice que
no le gusta porque esta
gorda, pero yo sigo creyendo que es la
mujer más hermosa y sexy en este puto
planeta. Hace alrededor de dos meses que no hacemos el amor
porque ella no quiere, pues según los médicos aún podríamos hacerlo, pero
respeto su decisión.
Prefiero aguantarme unos meses que tener problemas por unas
horas con ella, no me gusta que se moleste conmigo.
Una vez terminada nuestra pequeña
rutina mañanera, ambos tomamos una
ducha juntos para luego cambiar nuestras prendas. Yo me
coloco mi traje para ir a la empresa mientras ella se coloca un vestido de
embarazada pues iría a comprar algunas cosas para la habitación de la pequeña
junto con Ricardo.
No evito darle una leve nalgada y ella chilla para luego
golpear mi hombro, río y le abrazo.
-Te amo— le recuerdo y ella pasa sus
manos por mi cuello y hace un puchero.
-Y yo a ti.
Entonces mi teléfono comienza a sonar en mi bolsillo
trasero, bufo y Selens
acaricia mi rostro. Saco mi aparato
electrónico y miro la pantalla —
*Llamada Telefónica*
- Es Gemma-susurro y ella frunce levemente el ceño.
Contesto—. Hey.
- Ignacio ¿estás en la empresa?
Necesitamos hablar- esta dice y escucho
su voz agitada, arrugo mi nariz.
- Voy de salida-respondo.
-Te veo en quince- entonces cuelga.
*Fin Llamada Telefónica*
Hago una mueca de confusión y miro
a Franchesca quien
alza sus cejas. Se ven
tan bonita con su carita redondita y
su pancita, sonrío y vuelvo a besarla.
Simplemente irresistible.
-Me tengo que ir- susurro contra sus
labios y ella me abraza con más fuerza,
río.
—¿Podemos cenar sushi?- me pregunta
y yo asiento, separándome lentamente de ella.- Oh quizás
unas alitas de pollo-murmura, suelto una pequeña risa y niego con mi cabeza-, o
ambas- susurra.
Sus mejillas se tornan color carmesí y yo beso estas antes
de despedirme de ella y salir de nuestra casa.
Me introduzco en mi auto comienzo a manejar hasta llegar a
la empresa donde, como de costumbre, mis
empleados me reciben con un
"buenos días, señor Diaz".
Les respondo a todos, con un simple
"buenos días"
y me dirijo hacia mi oficina. Una vez en esta puedo notar
como Gemma se encontraba ya dentro de esta con la mirada fija en un punto cualquiera
y no es hasta que cierro la puerta que esta se da cuenta de mi presencia.
Camino hasta mi asiento y la miro: su rostro estaba levemente pálido, tenía
ojeras debajo de sus ojos y sus ojos estaban levemente más abiertos de lo
normal.
-¿Qué pasa?-pregunto confundido y
esta traga saliva.
—Hay algo que debí decirte hace mucho — susurra y yo frunzo
el ceño.
No planeaba decirtelo pero algo sucedió y yo... Mierda, Ignacio
-¿De qué hablas, Gemma?- pregunto y
sus ojos comienzan a tornarse rojizos, de un segundo a otro
una lágrima cae de este
- Mierda, solo dilo-gruño y ella traga
saliva y me mira.
-Yo forcé a Grace a entrar de nuevo a
Cygnet- admite y yo frunzo el ceño-
Y...yo le dije que Anna estaría mejor sin
una madre con una enfermedad como
la de ella a su lado y que lo hiciera por el bien de la
niña- susurra y yo suspiro.
Bueno, eso no tan malo.
—Pero no entiendo por que carajos estás así, eso no es nada
malo, Gemma. Simplemente le dijiste lo que pensabas- digo confundido y ella
niega con su cabeza.
– Ignacio, le pagué al enfermero que hizo
la prueba de ADN para que dijera que
era negativa.- este confiesa y yo abro
mis ojos como platos.
Siento mi corazón detenerse unos segundos y mi piel
erizarse.
-¿Q...Qué? ¿Entonces Anna...?
—¡No lo sé! Le he dicho que no quería saber el resultado
verdadero, simplemente que apareciera negativo. De esa manera, en caso de que
fuera tuyo no podría sentir culpa- esta susurra y yo trago saliva,
-¿Entonces con quién carajos está Anna? ¿Quién es ese
hombre?
—Yo lo contacté. Él y su pareja llevaban
buscando adoptar por años, por eso
estuvo de acuerdo con seguir toda la puta historia,
confiesa.- tenso mi mandíbula y siento mi sangre arder.
-¿Por qué me dices todo esto ahora?
– pregunto en un susurro y ella solloza,
las lágrimas corren por sus mejillas sin
cesar y comienza a hipar- Gemma, habla carajo-gruño.
—¡Porque Grace se ha enterado, carajo!
— exclama-No se como carajos se
enteró que rompí el puto trato, no sé
como mierdas encontró a Grace, lo único que sé es que ambas
fueron encontradas muertas en la casa de su madre-gruñe y mi corazón se
detiene.
La miro incrédulo y mi cuerpo comienza a temblar. Trato de
procesar sus palabras pero me resulta algo imposible, suena completamente fuera
de la realidad.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Daddy