Entrar Via

De día mi Jefe cruel, de noche mi Esposo dulce romance Capítulo 28

Verónica tenía el rostro rojo de la furia y los puños apretados, pero no se atrevió a replicar.

—Claudia, hazlo —ordenó Emilio de nuevo.

Claudia nunca había abofeteado a nadie. Estaba parada ahí, nerviosa; con todos mirando, no se atrevía a levantar la mano.

—Claudia, si no le aplicas la ley del talión ahora mismo, te reduzco el sueldo a la mitad y te quito el bono anual.

¡Plaf!

Antes de que Emilio terminara la frase, Claudia soltó el golpe.

El sonido de la bofetada se escuchó claramente en toda la oficina. Verónica se llevó la mano a la mejilla, mirando con odio a Claudia y a Emilio.

—Señor Salazar, ¿ya me puedo ir?

Emilio recuperó su compostura habitual, elegante y distante, como si nada hubiera pasado.

—Adelante, señorita Espinoza.

Verónica se fue taconeando fuerte, conteniendo las lágrimas de rabia.

Emilio barrió a la multitud con la mirada:

—A trabajar todos.

La gente se dispersó rápidamente. Claudia intentó escabullirse, pero Emilio la llamó:

—Claudia, a mi oficina.

En cuanto cerraron la puerta, Emilio le soltó con un tono de reproche:

—¿Te ibas a quedar ahí parada dejando que te pegaran?

Claudia detectó la molestia en su voz, pero pensó que era preocupación por ella, así que sonrió:

— Gajes del oficio de ser un simple godínez, jefe. A veces toca aguantar vara.

Claudia puso cara larga:

—Señor Salazar, ¿necesita algo más?

Al verla triste, Emilio sintió un leve remordimiento. Fue a su escritorio y sacó una cajita de un cajón.

—Tengo una pomada para los golpes, úsala.

La bofetada de Verónica había sido fuerte; Claudia tenía la mejilla hinchada. Pero seguía un poco molesta, así que rechazó la oferta:

—No es necesario, señor Salazar.

—¿Quieres que tu familia se preocupe al verte así?

Esa frase la desarmó. Especialmente viendo esa cara tan parecida a la de Oscar. Si su marido supiera que la golpearon en el trabajo, vendría a hacer un escándalo. Al final, Claudia tomó la pomada y salió.

Cerca de la hora de salida, recibió una llamada de un número desconocido.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: De día mi Jefe cruel, de noche mi Esposo dulce