Al ver que Tobías ya le había abierto la puerta, Belén supo que sería incómodo rechazarlo, pero se mantuvo firme.
—Tobías, hace mucho que no platico a solas con Alejandra. Hoy me iré en su auto.
La sonrisa de Tobías se congeló por una fracción de segundo.
Sin embargo, recuperó la compostura al instante y respondió con amabilidad:
—Claro, váyanse juntas, así aprovechan para platicar.
Belén asintió sin dudar.
—Sí.
La desilusión se hizo más evidente en el rostro de Tobías, quien añadió con un tono ligeramente amargo:
—Yo iré adelante, ustedes síganme.
Belén le regaló una sonrisa.
—De acuerdo.
Al verla tan feliz, Tobías le dio un suave pellizco en la cintura.
—Sigue sonriendo, algún día me las pagarás y no valdrá que me supliques.
Eran palabras con un doble sentido evidente, y a Belén se le encendieron las orejas.
Finalmente, Tobías tomó la delantera y Alejandra lo siguió de cerca en su auto.
En el trayecto, Alejandra, movida por la curiosidad, preguntó:
—¿Ya están juntos?
Belén negó con la cabeza.
—Aún no.
La respuesta sorprendió a su amiga.
—¿Aún no? O sea, ¿tienes la intención de estar con él?
Belén no quiso ocultarlo y respondió con total franqueza:
—Sí, lo he pensado.
—Alejandra, quiero hacer las cosas bien con él.
Aunque no se lo había confesado a Tobías, era su más profundo anhelo.
Después de haber fracasado en un matrimonio, buscaba una relación con un propósito firme.
Solo estaba dispuesta a arriesgarse por un camino que prometiera un futuro brillante.
Y para ella, Tobías representaba esa luz al final del túnel.
Por eso, quería intentarlo.
Sin embargo, el obstáculo del divorcio seguía ahí, impidiéndole dar el paso definitivo.
A pesar de su sorpresa, Alejandra le brindó todo su apoyo.
—Si eso te hace feliz y crees que vale la pena, te apoyo incondicionalmente.
Belén apretó los labios y sonrió con ternura.
—Gracias, Alejandra. Estaba muy confundida, pero creo que debo luchar por eso. No quiero perder a un hombre como él. Además, creo que me estoy enamorando, y es un sentimiento tan intenso como el que sentí por Fabián al principio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De Esposa Desechable a Cirujana Renacida
Faltan muchos capitulos y a los que hay les falta parte del texto. Asi es imposible. Te gastas dinero para leer u te toman el pelo....