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De Esposa Desechable a Cirujana Renacida romance Capítulo 1062

Al ver que ella no respondía, Tobías le hizo una videollamada.

Cuando Belén contestó, se dio cuenta de que él seguía en la cama. Llevaba puesta una camisa de pijama de seda gris y tenía el cabello despeinado; a pesar de no haberse arreglado en lo absoluto, lucía escandalosamente guapo.

Al ver su rostro, el corazón de Belén dio un vuelco y sus mejillas se tiñeron de rojo. Desvió la mirada, incapaz de sostenerle los ojos.

A Tobías no le importó su timidez.

—Mi amor, te lo ruego —insistió—. Acompáñame a comprar un auto. Elegiremos el que más te guste.

—Pero, ¿por qué la prisa por comprar uno de repente? —preguntó ella, todavía confundida.

Tobías improvisó una mentira.

—Tuve un accidente y el auto quedó destrozado.

Belén se alarmó de inmediato.

—¿Tuviste un accidente? ¿Fue anoche? ¿Por qué no me dijiste nada?

Al notar su genuina preocupación, a Tobías le remordió un poco la conciencia y decidió confesar la verdad.

—Bueno, no fue exactamente eso. Es que Emilia se subió a mi auto anoche y... prefiero cambiarlo.

Un pinchazo de acidez recorrió el pecho de Belén.

Conocía muy bien esa sensación: eran celos.

Sin embargo, fingió desinterés.

—Ah.

—Acompáñame, por favor, te lo suplico —insistió él, sin rendirse.

Al final, ella no tuvo más remedio que ceder.

—Está bien, iré.

Una sonrisa triunfal iluminó el rostro de Tobías.

—Me arreglo rápido y nos vamos. Compraremos el que tú quieras.

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