Tras enviar el mensaje, Fabián se quedó esperando una respuesta por varios minutos. Al ver que Belén no contestaba, le restó importancia y dejó el celular a un lado.
Al salir de su estudio, se quitó el saco antes de caminar hacia la habitación; olía demasiado a tabaco y no quería que el aroma irritara a Frida.
Cuando abrió la puerta del dormitorio, ella ya se había lavado el rostro y estaba recostada, lista para dormir.
Fabián se sentó al borde de la cama y le preguntó con extrema suavidad:
—¿Te tomaste el vaso de leche que te trajo Camila?
Frida asintió con una sonrisa tierna.
—Sí, ya me lo tomé todo.
Fabián le apartó con delicadeza un mechón de cabello que le caía sobre el rostro.
—Entonces acuéstate temprano y descansa.
Frida lo miró con absoluta devoción y le preguntó:
—¿Y tú? ¿No vas a dormir?
Fabián le dedicó una sonrisa cargada de afecto.
—Tengo un par de asuntos urgentes que terminar. Prometo compensártelo en unos días.
Dicho esto, se puso de pie.
Pero de pronto, Frida lo tomó de la mano con fuerza, reteniéndolo.
—Fabián... ¿podrías quedarte conmigo esta noche?
Fabián comprendió de inmediato la insinuación oculta en sus palabras, pero algo en su interior lo hizo dudar.
Sin embargo, un instante después, terminó cediendo.
Dio media vuelta y se acomodó lentamente en la amplia cama, acostándose a su lado pero manteniendo cierta distancia.
Apenas apoyó la cabeza en la almohada, Frida se acurrucó contra él. Presionando su pecho sutilmente contra su brazo, le suplicó en un murmullo:
—Fabián, abrázame para dormir.
Fabián levantó un brazo para rodearla con suavidad y le dijo en tono tranquilizador:
—Tu cuerpo apenas se está recuperando, necesitas descansar bien. Cuando estés al cien por ciento, llevaré de viaje a los señores Arrieta y a ti. Y esa vez... no llevaremos a Cecilia.
Fabián añadió aquello último de forma totalmente deliberada.
Aunque la relación entre Frida y su hija era inmejorable, la niña desbordaba una energía inagotable que bien podría llegar a agobiar a Frida en su estado.
Apoyada contra su brazo, Frida cerró los ojos y asintió complacida.



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De Esposa Desechable a Cirujana Renacida
Faltan muchos capitulos y a los que hay les falta parte del texto. Asi es imposible. Te gastas dinero para leer u te toman el pelo....