Regina recibió a Isabel Altamirano en una de las salas privadas de la mansión, lejos del personal y de cualquier visita inesperada. Fernanda había salido a una sesión de acondicionamiento físico recomendada por el médico, y aquella ausencia les daba una oportunidad que ambas habían esperado desde que Adrián abandonó el país sin explicaciones claras.
Isabel dejó el bolso sobre sus piernas y miró hacia la puerta cerrada.
—¿Sigues sin saber dónde está Adrián?
Regina sostuvo una taza sin beber.
—Sé que salió por asuntos del grupo. Eso fue lo que dijo, aunque su asistente habló de un viaje privado. Lo único que importa es que no están juntos.
Regina apoyó la taza con fuerza controlada.
—Mi hijo no piensa con claridad desde que ella se marchó.
Isabel no fingió sorpresa. Llevaba semanas observando el cambio en Adrián y, aunque jamás lo habría admitido frente a Victoria, le complacía que su hija menor hubiera entendido al fin el lugar que ocupaba.
—Al menos Victoria tuvo el sentido común de pedir un divorcio discreto —dijo Isabel—. Siempre fue mejor opción para todos que ella saliera sin hacer ruido.
—Fue lo único sensato que ha hecho últimamente.
—No le conviene enfrentarse a ustedes ni a nosotros. Victoria puede ser terca, pero no es ingenua — afirmo Isabel.
Regina la miró con una preocupación que no lograba ocultar del todo.
—El problema por el que queria verte hoy por cierto es que Adrián mencionó a la psicóloga.
El rostro de Isabel cambió apenas. Durante años, aquel tema había permanecido enterrado bajo decisiones médicas, cambios de especialistas y la versión conveniente de que ambos niños habían superado una etapa difícil.
—¿Qué dijo exactamente?
—Preguntó por ella.
Isabel guardó silencio unos segundos.
—Eso no significa que recuerde.
—No estoy segura.
—Regina, si recordara de verdad, no estaría preguntando.
Aquella frase no tranquilizó por completo a Regina, pero le dio algo de aire. Se recostó en el sillón y se llevó una mano a la frente.
—Yo creí que eso estaba resuelto.
—Lo estuvo durante años.
—Hasta que Victoria salió de esta casa.
Isabel no discutió. Victoria se había convertido en una fisura inesperada. Su presencia dócil había mantenido demasiadas cosas en su sitio y su ausencia había dejado a todos frente a realidades que preferían no tocar.
—A Fernanda también le paso —dijo Isabel—. Antes del accidente había noches en las que despertaba alterada, aunque después insistía en que no recuerda nada concreto.
Regina apretó los dedos alrededor del brazo del sillón.
—Ambos estuvieron con esa mujer.
—Muchos niños estuvieron con ella, era una psicóloga altamente respetada y pertenecía a una familia muy distinguida. Nadie se esperaba que fuera un monstruo.
La frase sonó fría, pero no era mentira. Familias con apellido, dinero y miedo al escándalo habían llevado a sus hijos con aquella psicóloga porque era discreta, hablaba el idioma de los salones privados y ofrecía convertir el dolor infantil en obediencia educada. Los padres no querían escuchar rabietas, celos, duelo ni ansiedad; querían hijos presentables que no avergonzaran el apellido de sus familias durante cenas, funerales o reuniones de negocios.
Aquella mujer había entendido esa debilidad mejor que nadie.
—Fernanda empezó a ir por sus celos —murmuró Isabel. —Era una niña que no soportaba que Victoria hubiera nacido.
Regina no respondió, pero tampoco lo negó. Fernanda había cambiado después del nacimiento de su hermana menor; había llorado, enfermado, roto juguetes y repetido durante meses que ya nadie la quería igual. Isabel y Ernesto, agotados por la nueva bebé y por los comentarios de la familia, prefirieron llevarla con alguien que “corrigiera” aquella conducta antes que aceptar que la niña necesitaba atención real.
En ambas familias lo sabían.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....